domingo. 05.02.2023

«Estábamos en el caos absoluto, ninguno de la tripulación sabía decirnos qué hacer, la nave comenzó a inclinarse y todos fuimos lanzados unos sobre otros, cayendo e hiriéndonos», refiere una familia italiana que se hallaba a bordo del Costa Concordia que anoche encalló frente a la isla de Giglio. Dos horas después de salir de Civitavecchia, hacia las 21.30 horas (20.30 GMT), cuando el buque estaba en las cercanías de la isla de Giglio y los pasajeros cenaban, oyeron las sirenas de varios pesqueros y silbidos de los marineros sin saber de qué se trataba. «Ha sido una pesadilla, parecía el Titanic, pensábamos (que íbamos a) morir», afirmaron los italianos Silvana Caddeo, Ignazio Deidda y Mirella Corda a los medios locales, y precisaron que cuando cenaban se produjo el golpe, que propició la caída de botellas y vasos de las mesas. Eran las 21.40 horas, según señalaron en su relato, e inmediatamente desde los altavoces de la nave les dijeron que se había producido un problema eléctrico y que no se preocuparan. «Pero la gente gritaba y los niños lloraban, en medio de la total oscuridad», afirmaron, a la vez que aseguraron que inmediatamente se dieron cuenta de que la cosa era más grave, porque el barco comenzó a escorarse hacia un lado. Los italianos contaron cómo vieron a muchas personas arrojarse a las frías aguas del Tirreno.

«Los pasajeros cayeron unos sobre otros; era el caos»
Comentarios