viernes 28/1/22
                      Los refugiados enjaulados por las concertinas entre Bielorrusia y Polonia. IREK DOROZANSKI
Los refugiados enjaulados por las concertinas entre Bielorrusia y Polonia. IREK DOROZANSKI

En un nuevo intento de desviar la atención de la gravísima crisis migratoria desatada en la frontera exterior oriental de la Unión Europa, Moscú y Minsk continúan engrasando su maquinaria bélica y enviando mensajes de que el verdadero problema lo constituye el despliegue de tropas polacas y de la OTAN junto a las fronteras rusa y bielorrusa. Los respectivos ministerios de Defensa de ambos países informaron este viernes de nuevos ejercicios tácticos cerca del lugar en donde siguen acampados miles de migrantes procedentes de Siria e Irak.

La cúpula castrense bielorrusa aseguró que una «unidad táctica» de paracaidistas, que integra también militares rusos, ha empezado a efectuar maniobras en la base de Gozhski, en la región de Grodno, colindante con Polonia y a 20 kilómetros de la valla en donde las fuerzas de seguridad polacas han desplegado sus efectivos para tratar de detener la avalancha de ilegales. En la misma nota se informa que en el dispositivo están involucrados aviones de transporte IL-76 y helicópteros. «Tras efectuar los saltos, los paracaidistas rusos y bielorrusos están llevando a cabo entrenamiento de combate como la toma y mantenimiento de posiciones o la búsqueda y eliminación de objetivos», señala el comunicado.

El Ejército ruso, por su parte, afirma que las maniobras fueron organizadas «por sorpresa» en el marco de una inspección para comprobar el nivel de preparación de las tropas. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, advirtió ayer de que «tomamos medidas para garantizar nuestra seguridad si en las cercanías de nuestras fronteras nuestros oponentes ejecutan acciones de provocación».

Según sus palabras, «oponentes, son, ante todo, la OTAN», organización a la que acuso de haber desplegado «junto a nuestras fronteras una incesante actividad tanto en el aire como en tierra y en el mar». Peskov hizo especial hincapié en la presencia de navíos de guerra norteamericanos y de otros países de la Alianza en el mar Negro y en los vuelos de reconocimiento «en la zona y en otros puntos fronterizos».

«Tenemos que protegernos, mitigar los riesgos, y es lo que estamos haciendo», añadió. Según el Ministerio de Defensa ruso, «fueron detectados seis aviones de reconocimiento de la OTAN en la región del mar Negro», cinco pertenecientes a la fuerza aérea de EEUU, que partieron de Sicilia, Creta y Chipre, y un avión espía francés que despegó de una base en Rumanía.

El Ministerio de Exteriores ruso acusó ayer a Estados Unidos de «jugar con fuego» por enviar sus barcos al mar Negro. Esta advertencia fue lanzada por viceministro de Exteriores, Serguéi Riabkov, para quien no es explicable que buques estadounidenses se encuentren «a miles de millas de sus bases» por el riesgo que comporta de que puedan provocar enfrentamientos con la Armada rusa.

Ucrania

Por otro lado, el portavoz presidencial ha negado que la concentración de tropas rusas junto a la frontera con Ucrania tenga que ver con ningún plan de intervención en el país vecino. Peskov manifestó que Rusia «no representa ninguna amenaza para nadie», pese a que, sin ninguna agresión previa de parte de Ucrania, Moscú se hizo con Crimea y alentó una guerra aún inconclusa en Donbass.

El jueves, bombarderos rusos Tu-160 simularon un ataque en el polígono bielorruso de Ruzhanski, situado a escasos kilómetros de la línea fronteriza con Polonia, y el miércoles Rusia envió a la zona dos aviones Tu-22M3 para sobrevolar la frontera. El presidente Alexánder Lukashenko ordenó además a su Ejército estar pendiente de los movimientos de las tropas polacas y de la OTAN y pidió a Rusia enviar refuerzos para proteger la frontera bielorrusa.

Sin embargo, pese a la fuerte tensión militar existente, el presidente ruso, Vladímir Putin, ha dado señales de ceder en otros terrenos, por ejemplo, en lo relativo a los suministros de gas, pese a que su homólogo bielorruso amenazó ayer con cortar el tránsito de gas a la Unión Europea a través del gaseoducto que surte combustible desde Yamal.

Moscú y Kiev no cejan en su fuerte tensión bélica con Polonia y la OTAN
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