martes. 31.01.2023
Imagen del crucero ‘Costa Concordia’, que naufragó el viernes en las costas italianas.

El naufragio del crucero Costa Concordia en aguas toscanas, pocas horas después de zarpar de Civitavecchia (Roma) para recorrer aguas mediterráneas, y que ha causado tres muertos y 70 desaparecidos, ha vuelto a colocar en los titulares de prensa los viajes en crucero. Una camarera colombiana del crucero, Inés Montaño, aseguró ayer que el operativo de rescate tardó en llegar «como cuatro o cinco horas». Montaño recordó en la emisora colombiana RCN Radio que cuando encalló la nave ella se encontraba todavía trabajando con sus compañeros y que las labores de evacuación de los pasajeros no arrancaron sino hasta «prácticamente como cuatro o cinco horas» después.

Las autoridades italianas sólo han confirmado tres fallecidos, entre los que se encuentran un peruano, miembro de la tripulación, y dos turistas franceses, cuyos cadáveres se encuentran en la morgue de la localidad de Orbetello.

De las 4.229 personas que iban a bordo, un total de 70 están desaparecidas, según el prefecto de Grosetto, de la que depende Giglio, Guiseppe Linardi, y 67 viajeros sufren heridas de diferente consideración, por las que han sido atendidos en los hospitales de Grosseto y Orbetello. Un total de 42 personas están hospitalizadas, mientras que los otros heridos presentaban fracturas leves o hipotermias.

Un español desaparecido. Un grupo de nueve españoles que viajaba a bordo del crucero busca a uno de sus familiares, del que no tienen noticias desde el naufragio. Según explicó a Efe Vicente Salvador, de 20 años, estudiante y originario de Palma de Mallorca, que viajaba en el crucero junto a otros ocho españoles, entre ellos su novia, María Rosa, los padres de ésta y otros amigos y familiares, desconocen el paradero de uno de los componentes del grupo.

Se trata del tío de su novia, Guillermo, del que perdieron la pista cuando intentaban escapar del crucero. El joven explicó que, tras sentir el primer impacto, él y su novia junto al hermano de ésta empezaron a correr y desde la planta octava en la que se encontraban, subieron a la décima para después ir a la tercera para conseguir los chalecos salvavidas. Toda una odisea para el grupo de españoles que acabaron por separarse.

Vicente Salvador y su novia, junto a otros familiares de ella, lograron subir a un bote salvavidas, según narró a Efe el joven.

En un primer momento, sin embargo, el bote quedó atascado y utilizaron los remos para hacer palanca y poder empujar la embarcación al mar.

El naufragio del ‘Concordia’ se cobra tres muertos y setenta desaparecidos
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