jueves. 02.02.2023
| Análisis | La conexión con Bin Laden |

El país del terror Sin rastro de armas químicas

Los últimos atentados refuerzan la sospecha de que los partidarios de Sadam y los terroristas de Al Qaida han convertido Irak en el nuevo campo de batalla contra EE. UU.
El Consejo de Gobierno iraquí acusó a partidarios de Sadam Husein y a grupos terroristas como Al Qaida del atentado contra la sede de la Autoridad Provisional de la Coalición en Bagdad. «El Gobierno de Sadam era terrorista, igual que Al Qaida, todos son aliados», afirmó el portavoz de esa instancia de poder local, Hamidi Al Kasani, tras responsabilizar del ataque a «los leales del antiguo régimen y a sus cómplices iraquíes y extranjeros». La acusación viene a reforzar la idea cada vez más extendida en esta capital de la connivencia entre los fieles al ex líder iraquí y activistas de la red de Osama Bin Laden, que habrían elegido este país como nuevo campo de batalla contra Estados Unidos. Decenas de terroristas sirios, palestinos, saudíes, yemeníes y de otras nacionalidades árabes y que Washington relaciona con Al Qaida han sido detenidos en los últimos meses en el territorio iraquí, donde harían frente común con los miembros de la resistencia, en su mayor parte militantes del antiguo partido único Baaz. A los recién llegados, infiltrados a través de las fronteras con las vecinas Siria e Irán, se atribuyen sobre todo los atentados suicidas, como el de ayer y que han proliferado en la posguerra pese a no tener tradición entre los iraquíes. La implicación de Al Qaida en la lucha contra «los infieles que invaden Irak» fue en primer lugar denunciada por Estados Unidos, pero el argumento es retomado con mayor frecuencia por las autoridades locales y las nuevas fuerzas de seguridad iraquíes. Poco antes de que Al Kasani formulara su acusación, el jefe de la policía de Bagdad, brigadier Hasan Al Obeidi, dijo que «hemos detenido a varios criminales a los que interrogamos para confirmar como creemos que los atentados son obra de grupos extranjeros en colaboración con los iraquíes». El brigadier Al Obeidi es un ex oficial de la policía del antiguo régimen, cuando ostentaba un grado menor, el de coronel. Ese pasado le proporciona amplio conocimiento de los métodos de los ex compañeros a los que en la actualidad se enfrenta, lo que unido a los datos que ahora comparte con los expertos de la coalición en terrorismo internacional, le convierten en testigo de excepción de la situación de violencia que vive el país y confiere a su opinión de una autoridad poco discutida. La vinculación entre los terroristas liderados por Osama Bin Laden y los partidarios de Sadam Husein no ha sido, sin embargo, establecida de manera irrefutable, y las circunstancias que rodean los atentados suicidas tampoco ayudan a establecer evidencias sobre quién los instiga y perpetra.

El país del terror Sin rastro de armas químicas
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