martes 02.06.2020

Palabrotas a granel en un vídeo que compromete a Bolsonaro

Jair Bolsonaro ayer, en la residencia presidencial. JOÉDSON ALVES
Jair Bolsonaro ayer, en la residencia presidencial. JOÉDSON ALVES

Insultos, palabrotas y una supuesta intención, aunque vaga, de «interferir» en la Policía Federal. Eso está en un vídeo difundido ayer, que podría involucrar al presidente brasileño, Jair Bolsonaro, en delitos de abuso de poder.

El vídeo corresponde a una reunión ministerial celebrada el 22 de abril pasado, dos días antes de la renuncia del ministro de Justicia Sergio Moro, quien al dimitir acusó a Bolsonaro de «presiones» e «injerencias» ilegales sobre la Policía Federal, organismo autónomo del Estado brasileño.

A raíz de las sospechas vertidas por Moro, la Fiscalía inició una investigación sobre supuestos abusos de poder por parte de Bolsonaro y, a petición del exjuez de la operación anticorrupción Lava Jato, el vídeo fue exigido a la Presidencia y divulgado por orden del decano de la Corte Suprema, Celso de Mello, que supervisa la investigación. En las imágenes, se ve a un Bolsonaro exaltado, que reclama por la falta de información que recibe de los organismos del Estado.

«No puedo ser sorprendido por noticias. Tengo a la PF (Policía Federal) que no me da informaciones. Tengo a la inteligencia de las Fuerzas Armadas y no tengo informaciones. La Abin (Agencia Brasileña de Inteligencia) tiene sus problemas» pero «da alguna información», dice el mandatario.

También considera a todos esos servicios «una vergüenza» y se queja de que su familia «es perseguida».

En sus acusaciones, Moro insinuó que Bolsonaro quería cambiar a la dirección de la Policía Federal y a sus responsables en Río de Janeiro debido a que estaban investigando a dos de sus hijos, pero en el vídeo no aparece una sóla mención directa a ese asunto. Sin embargo, una declaración del presidente pudiera abrir espacio para interpretaciones, aunque sin ninguna claridad.

«Ya intenté cambiar gente de la seguridad nuestra en Río de Janeiro oficialmente y no conseguí. Y eso se acabó. No voy esperar a que jodan a toda mi familia, de cachondeo, o amigos míos, porque no puedo cambiar a alguien de la seguridad», declaró.

«Va a cambiar. Si no los puedo cambiar, cambio a sus jefes. ¿No puedo cambiar al jefe? Cambio al ministro», afirmó dirigiéndose a Moro, quien renunció dos días después.

Durante la reunión fueron tratados muchos otros asuntos, pero una de las cosas más notables fue la abundancia de las palabrotas y todo tipo de insultos contra adversarios políticos, como los gobernadores de Sao Paulo, Joao Doria, y Río de Janeiro, Wilson Witzel, a quienes Bolsonaro se refirió como «esas mierdas».

Objeto de insultos fueron también los magistrados del Supremo Tribunal (STF), que han considerado inconstitucionales algunas de las medidas adoptadas por el Gobierno. Pero en ese caso partieron del ministro de Educación, Abraham Weintraub. «Por mí, ponía a todos los vagabundos en la cárcel, empezando por el STF», afirmó.

Palabrotas a granel en un vídeo que compromete a Bolsonaro