miércoles 30/9/20

Preocupa el ascenso de la ultraderecha en el este de Alemania

Cuando apenas quedan dos semanas para que se cumplan treinta años de la reunificación alemana (el próximo 3 de octubre) la convergencia económica ha dejado ya de suponer un quebradero de cabeza para el Gobierno de Berlín. Los avances logrados en estas tres décadas son innegables, pero no así en materia democrática por el preocupante asentamiento de ideologías de extrema derecha. «Tenemos un problema que muestran todos los indicadores, que se ve en las estadísticas de criminalidad y en los resultados electorales», reconoció ayer el comisionado del Ejecutivo de Angela Merkel para los nuevos estados federados, al presentar el informe anual sobre el proceso de unidad tras la caída del Muro que se realiza desde 1997.

Este estudio, que señala cada ejercicio las tareas todavía pendientes, detecta que es evidente que en 1990 se había debido hacer más por «la formación política de los ciudadanos de la extinta RDA criados en un país socialista y autoritario, que tenían déficit de conocimiento en lo relativo al funcionamiento de un Estado democrático», dijo Wanderwitz. Todavía hoy, mientras en el oeste de Alemania un 91% de los germanos consideran la democracia como la mejor forma de Gobierno, esta cifra baja al 78% entre los ciudadanos de la Alemania del este.

Preocupa el ascenso de la ultraderecha en el este de Alemania