jueves. 30.06.2022
                      Un grupo de mujeres celebra en Kabul el Día del Libro. STRINGER
Un grupo de mujeres celebra en Kabul el Día del Libro. STRINGER

Decenas de mujeres protestaron ayer en la capital de Afganistán por el aumento de la pobreza en medio de la grave crisis económica que sufre el país tras la llegada al poder de los talibanes, así como por su derecho a trabajar y a recibir una educación, antes de ser dispersadas.

«Muchas mujeres y niñas se reunieron para alzar la voz contra la pobreza, el desempleo, el derecho a trabajar y a estudiar, pero las fuerzas de seguridad de los talibanes no nos han permitido continuar normalmente con la protesta», dijo Zulia Parsi, una de las organizadoras y miembro del conocido como Movimiento Espontáneo de Mujeres Activistas.

«Las niñas quieren los mismos derechos», «no nos quedaremos calladas» o «todo está prohibido para nosotras excepto la pobreza» fueron algunos de los eslóganes lanzados por las manifestantes antes de que los fundamentalistas dispersaran la protesta.

Parsi explicó que los talibanes confiscaron algunos teléfonos móviles y solo los devolvieron a sus propietarias tras haber borrado imágenes de la manifestación.

«Por desgracia, no se comportaron bien con nosotras, atacaron a algunas manifestantes y les quitaron sus teléfonos», dijo, antes de pedir a la comunidad internacional que «preste atención a Afganistán» para evitar «una catástrofe humanitaria».

Con la llegada al poder de los talibanes la comunidad internacional suspendió temporalmente los fondos para la reconstrucción de Afganistán, que suponían alrededor del 43 % de su producto interior bruto (PIB), según datos del Banco Mundial, lo que agravó la crisis humanitaria y económica que atraviesa al país.

Los derechos humanos en el país han vivido un fuerte retroceso desde el regreso al poder de los talibanes, sobre todo en el caso de las mujeres, que han visto cómo los fundamentalistas incumplían sucesivamente sus promesas e iban imponiendo más restricciones.

Los islamistas han impuesto a las mujeres el uso de vestimentas que las cubran por completo como el burka, limitado el acceso a los puestos de trabajo salvo en contadas excepciones como el sector sanitario, la necesidad de viajar acompañadas de un varón de la familia o el cierre de las escuelas a las estudiantes de secundaria. Sin embargo los talibanes insisten en que muchas de estas limitaciones son temporales, a la espera de que encuentren el modo de que la mujer pueda por ejemplo acudir a la escuela o al trabajo en el marco de ley islámica y la cultura afgana, que según los islamistas rechaza el contacto general entre hombres y mujeres.

Protesta de mujeres en Kabul por el aumento de la pobreza y el desempleo