miércoles. 06.07.2022

Putin ofrece a Occidente fertilizantes y grano a cambio de levantar sanciones

El bloqueo del puerto de Odesa impide la salida de cereales ucranianos por el Mar Negro
                      Un soldado ucraniano patrulla en una fábrica destruida por misiles rusos en Járkov. ESTEBAN BIBA
Un soldado ucraniano patrulla en una fábrica destruida por misiles rusos en Járkov. ESTEBAN BIBA

El presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Olaf Scholz, instaron ayer al presidente ruso, Vladímir Putin, a negociar una solución a la guerra junto a Kiev, «en el respeto a la soberanía y la integridad territorial de Ucrania».

Fuentes del Elíseo, sede de la presidencia gala, indicaron que en la conversación telefónica a tres bandas, los dirigentes de Alemania y Francia presionaron para exigir un alto el fuego y para que Putin acepte negociar directamente con el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenski, «cuanto antes».

Además, el eje franco-alemán, —Francia insiste en no cortar los puentes diplomáticos con Putin— pidió a Rusia la liberación de los 2.500 defensores de la acería de Azovstal que han sido hechos prisioneros de guerra por los rusos y en la urgencia de levantar el bloqueo en Odesa para permitir la exportación de cereales ucranianos por el Mar Negro y evitar una crisis alimentaria a nivel mundial.

Según el Elíseo, Putin les ha prometido acordar un acceso de barcos al puerto para la exportación de cereales sin que éstos sean militarmente operados por Rusia siempre que sean desminados antes.

Berlín y París se comprometieron mantener un contacto estrecho sobre el riesgo de crisis y seguridad alimentaria, una preocupación creciente ante el bloqueo de las exportaciones de Ucrania, uno de los principales graneros del mundo.

Según el Kremlin, los mandatarios hablaron además de la seguridad alimentaria global y Vladímir Putin expresó a Emmanuel Macron y Olaf Scholz su disposición a «hallar vías» para la exportación «sin trabas» de cereales desde Ucrania, incluido desde los puertos en el mar Negro.

El jefe del Kremlin explicó «en detalle» a los dirigentes alemán y francés las «verdaderas razones» de las dificultades con los suministros de alimentos. El mandatario ruso aseguró que la situación actual se debe, en particular, a las sanciones impuestas por Occidente a Rusia.

Putin les dijo a Macron y Scholtz que el aumento del suministro de fertilizantes y productos agrícolas rusos ayudarían a rebajar las tensiones en el mercado de alimentos.

Tres meses después de las primeras negociaciones entre Ucrania y Rusia, las posturas de las partes están más alejadas que nunca y se registra la mayor escalada militar en el Donbás desde el inicio del conflicto.

«A un bárbaro sólo se le puede detener por la fuerza», dijo ayer el jefe del equipo negociador ucraniano, Mikhailo Podolyak, presente en las conversaciones entre las partes desde el primer encuentro el 28 de febrero en Minsk. Podolyak aseguró que Ucrania luchará contra Rusia «hasta el final» puesto que no tiene «otras opciones».

Ambos países se han culpado mutuamente del estancamiento de las conversaciones de paz al celebrarse la última reunión entre las partes a finales de marzo.

En la actualidad, Moscú urge a Kiev a aceptar «la situación real», en el terreno, lo que implicaría, posiblemente, la perdida de control sobre parte de los territorios del este y el sur del país.

Mientras, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, asegura que los que recomiendan a Ucrania a «ceder algo» a Rusia a cambio de una «ilusión de la paz», no piensan realmente en las personas que se verían afectadas por tal decisión.

Con las negociaciones estancadas, se está recrudeciendo la ofensiva rusa en el Donbás, donde las tropas de Moscú han logrado más avances esta semana que durante todo el mes.

Ayer, el Ejército ruso confirmó que se ha hecho con el control de la localidad de Limán, un importante nudo ferroviario en el este, clave para el avance de las tropas rusas en dirección a las ciudades de Sloviansk y Kramatorsk pero la viceministra de Defensa de Ucrania, Hanna Malyar, aseguró hoy que los combates en Limán continúan, por lo que no se puede afirmar que la localidad ha caído en manos de los rusos. «La situación es difícil, pero las tropas ucranianas están resistiendo», dijo Malyar, en declaraciones recogidas por la agencia Unian.

SEVERODONETSK, EL CERCO SE ESTRECHA

Rusia continuó ayer estrechando el cerco en torno a la localidad estratégica de Severodonetsk, en la región de Lugansk, donde Kiev controla apenas un 5 % del territorio, según el gobernador local, Serhiy Gaidai. Las autoridades informaron de que el Ejército había logrado repeler un ataque de las fuerzas rusas contra la urbe, forzándolas a retirarse.

«Los rusos se replegaron a sus posiciones anteriores,» escribió Gaidai en su cuenta de Telegram y añadió que los militares rusos sufrieron «pérdidas significativas», aunque lograron hacerse con el control de un hotel a las afueras de la ciudad.

Gaidai señaló que «el enemigo no deja de intentar atacar la retaguardia de nuestras tropas y de obstaculizar la logística en la región de Lugansk». El gobernador aseguró que Severodonetsk no está cercado y los turismos aún pueden acceder a la ciudad, que sin embargo sufre bombardeos constantes, dijo. Por su parte, las milicias prorrusas de Lugansk afirmaron haber bloqueado las posibles vías de salida de las tropas ucranianas.

MOSCÚ AVISA POR EL ENVÍO DE ARMAS

Los altos funcionarios rusos volvieron a advertir contra el suministro de armamento occidental a Ucrania, sobre todo, en lo referente a armas que podrían ser usadas contra territorio ruso.

El embajador de Rusia en Estados Unidos, Anatoli Antónov, dijo ayer que el envío de nuevos sistemas de lanzamiento múltiple de cohetes (MLRS) a Ucrania por parte de EE UU sería visto en Moscú como una «provocación».

«Por el momento, partimos de la declaración del portavoz del Pentágono, (John) Kirby, de que no se ha tomado una decisión final sobre ese asunto. Esperamos que prevalezca el sentido común y que Washington no dé un paso tan provocador», dijo Antónov, citado por el canal de Telegram de la embajada rusa.

Agregó Antónov que Rusia, a través de canales diplomáticos, ha transmitido en repetidas ocasiones a Estados Unidos que el suministro sin precedentes de armas a Ucrania aumenta significativamente los riesgos de una escalada del conflicto.

También advirtió de que las Fuerzas Armadas de Rusia se verán obligadas a realizar los «pasos necesarios» para neutralizar las amenazas, si Ucrania recibe armamento que pueda alcanzar territorio ruso.

El envío de armamento occidental a Ucrania fue también uno de los temas que abordaron este sábado en una conversación telefónica los líderes de Rusia, Alemania y Francia.

Putin ofrece a Occidente fertilizantes y grano a cambio de levantar sanciones
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