domingo. 26.06.2022

Las grandes pérdidas de las tropas rusas, que según el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, superarán próximamente las 40.000 bajas, obligan al mando ruso a enviar refuerzos a Ucrania e implicar nuevos grupos tácticos en su afán de tomar el Donbás.

«Las pérdidas de Rusia podrían superar el junio las 40.000. No habían sufrido tantas pérdidas en ninguna guerra durante décadas», afirmó en un mensaje de vídeo difundido en la madrugada del lunes.

Una cifra difícil de contrastar debido al empecinado silencio del mando ruso, que no ha vuelto a dar cifras de bajas en sus filas desde que el 25 de marzo reconociera 1.351 soldados muertos en la campaña militar.

Según el presidente ucraniano, «el objetivo táctico clave de los ocupantes no ha cambiado: mantienen su presión en Severodonetsk, donde la batalla por cada metro es feroz», señaló, al señalar que el Ejército ruso también avanza en las direcciones de Lisichansk, Bakhmut y Sloviansk.

«El ejército ruso está tratando de desplegar fuerzas de reserva en el Donbás. ¿Pero de qué reservas pueden hablar ahora?», preguntó.

Según el mandatario, los rusos intentarán «lanzar a la batalla a los reclutas mal entrenados y a los que fueron reunidos por medio de movilizaciones encubiertas».

Un punto de vista que comparte con la inteligencia militar de Reino Unido, según la cual Rusia «prepara unidades adicionales de combate para su emplazamiento en Ucrania». «En las últimas semanas (...) comenzaron los preparativos para el emplazamiento de un tercer batallón. Habitualmente en las operaciones participan no más de dos de tres batallones al mismo tiempo», constató la inteligencia británica.

Rusia busca refuerzos por las graves perdidas en el Donbás