sábado 21/5/22
                      SERGEY DOLZHENKO
SERGEY DOLZHENKO

En las redes sociales circula la imagen de una de las explosiones que sacudió la torreta y la cubierta del navío ruso ‘Moskvá’ (Moscú), el buque insignia de la Flota del Mar Negro rusa, obtenida por un barco turco que se encontraba en las inmediaciones. La deflagración que muestran las imágenes es fortísima. No obstante, cuando todos los indicios daban por sentado que el barco se había hundido irremediablemente pasado el mediodía, el Ministerio de Defensa ruso emitió un comunicado asegurando que «el crucero sigue a flote, el foco del fuego está localizado y las explosiones de la munición han cesado.

El armamento principal, los misiles, no ha resultado dañado», añadía. La nota señala también que «la tripulación fue evacuada» y que el navío sería remolcado a puerto. «La causa del incendio se está investigando». Pero ni una sola palabra sobre el número de muertos y heridos, algo muy previsible teniendo en cuenta la envergadura del siniestro.

Sin embargo, el Estado Mayor del Ejército ucraniano sostuvo que «la mayor parte de la tripulación del ‘Moskvá’, que oscilaría entre 510 y 758 marinos, se hundió junto con el barco. Según algunos informes, sólo 16 tripulantes fueron rescatados». Previamente, varios medios informaron que una embarcación turca acudió en ayuda del crucero ruso, logrando salvar a 54 marineros. Así lo aseveró el ministro de Defensa lituano, Arvydas Anusauskas, que citó fuentes turcas y confirmó el hundimiento del buque. Pero estas informaciones fueron después desmentidas por funcionarios turcos en declaraciones a la cadena BBC.

La catástrofe se produjo el miércoles al atardecer junto a la isla Zmeini (de las serpientes), a 25 millas náuticas de la costa ucraniana. El jefe de la Administración regional de Odesa, Maxim Marchenko, afirmó esa noche que el crucero fue alcanzado por dos misiles ucranianos ‘Neptún’. «¡Fue exactamente a donde lo enviaron nuestros guardias fronterizos a la Isla de las Serpientes!» afirmó en Telegram. «Los misiles causaron daños muy graves al barco ruso», declaró.

Las informaciones fueron confirmadas por Oleksiy Arestóvich, asesor de la Oficina del presidente de Ucrania, al dar cuenta de que «el crucero, con una dotación de más de medio millar de tripulantes, está en llamas en medio de una fuerte tormenta». Añadió en tono sarcástico que «dos marineros fumaron en el lugar equivocado, o una vez más violaron algunas medidas de seguridad, bueno, de alguna manera no tuvieron suerte».

Poco después, el Ministerio de Defensa ruso difundió un primer comunicado admitiendo que el barco era objeto de un «incendio» a causa de una «detonación» de su propia munición. Este navío, de 190 metros de eslora, es uno de los cruceros con las armas más poderosas de la Marina rusa. Su equipamiento cuenta con 16 misiles de crucero ‘Vulkán’ y cohetes antiaéreos ‘Fort’, equivalente a los S-300. Dispone de una poderosa artillería antibuque y puede llevar a bordo un helicóptero. El almirante Valentin Selivánov, antiguo jefe del Estado Mayor de la Armada, dijo en una ocasión que, con sus misiles, «el ‘Moskvá’ tiene la capacidad de golpear a los barcos enemigos a la entrada del mar Negro, incluso en el Bósforo».

Al principio de la guerra, el ‘Moskvá’ exigió la rendición de las tropas fronterizas ucranianas en la Isla de las Serpientes, que fue rechazada tajantemente. Fue entonces cuando el Departamento de Correos de Kiev puso en circulación un sello en el que aparece este barco precisamente y, desde la orilla, un soldado le muestra el puño con el dedo del medio levantado. Los miembros de la unidad de guardafronteras allí desplegada fueron apresados, pero más tarde liberados en un intercambio de prisioneros. El 24 de marzo fue hundida otra embarcación rusa, el ‘Sarátov’, en el puerto de Berdiansk.

Rusia pierde su buque insignia de la flota del Mar Negro en una explosión frente a Ucrania
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