viernes. 12.08.2022
                      Imagen de satélite de La isla de la serpiente. MAXAR TECHNOLOGIES HANDOUT
Imagen de satélite de La isla de la serpiente. MAXAR TECHNOLOGIES HANDOUT

La invasión rusa de Ucrania continúa sobre todo en el este del país, donde se combate en la ciudad de Lisichansk, la última ciudad importante en la región de Lugansk, mientras en el Mar Negro los rusos dicen haberse replegado de la Isla de las Serpientes. Es ya el 127. día de invasión y, aparte de las reuniones diplomáticas y las advertencias de Rusia y China a la firma del nuevo Documento Estratégico de la Otan, estas son las claves de lo que sigue sucediendo sobre el terreno:

El Ejército de Rusia se replegó ayer de una estratégica isla ucraniana en el mar Negro, conocida como Zmiinyi o Isla de las Serpientes, que había ocupado al principio del conflicto bélico que inició contra Ucrania hace más de cuatro meses, informó el Ministerio de Defensa. «El 30 de junio, como medida de buena voluntad, las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa completaron sus tareas asignadas en la isla Zmiiyiy y retiraron la guarnición estacionada allí», anunció el portavoz castrense, Ígor Konashénkov, en la cuenta oficial del Ministerio de Defensa de Telegram. El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, ha asegurado en un videomensaje que Ucrania hará todo lo posible «para recuperar del cautiverio ruso a todos los defensores que actualmente se encuentran allí», informan este jueves las agencias locales. «Alrededor de 144 soldados ucranianos regresaron a casa del cautiverio ruso, incluidos 59 soldados de la Guardia Nacional, 30 de la Marina, 28 del ejército, 17 guardias fronterizos, nueve combatientes de defensa territorial y un oficial de policía», ha confirmado Zelenski.

La planta refinadora de crudo de Lisichansk, la mayor de Ucrania, fue tomada hoy por las fuerzas rusas que asedian esta ciudad, según informó el representante en Rusia de la autoproclamada república popular de Lugansk, Rodión Miroshnik. Según Miroshnik, «los combates en la zona industrial duraron varios días y ahora las fuerzas ucranianas fueron totalmente expulsadas de la fábrica».

El ejército ruso sigue concentrando su ofensiva, un día más, en los focos de resistencia que aún quedan en la ciudad de Lisichansk, último enclave que le permitiría controlar la región de Lugansk, en el este del país.

Así consta en el último informe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Ucrania sobre la invasión rusa publicado en su página de Facebook.

Según la fuente, «las tropas rusas llevan a cabo una ofensiva cerca de Verkhniokamyanka y operaciones de asalto en el área de la refinería de petróleo Lisichansk, donde la batalla continúa». Al menos seis civiles han muerto y otros seis han resultado heridos en un ataque con misiles rusos registrado en la ciudad de Mikolaiv, en el sur de Ucrania, y que ha afectado a un bloque de apartamentos.

Según informó la Administración Militar Regional de Mykolaiv en su cuenta de Telegram, el ataque fue perpetrado ayer en esta ciudad cercana a Odesa, en el mar Negro. El primer buque mercante en salir del puerto ucraniano de Berdiansk, actualmente controlado por el Ejército ruso, abandonó hoy la terminal marítima con una carga de 7.000 toneladas de grano, según informaron la autoridades locales.

«Tras varios meses de pausa salió el primer buque mercante del puerto comercial marítimo de Berdiansk», anunció en su canal de Telegram Yevgueni Balítski, jefe de la administración civil y militar de la región de Zaporiyia que coopera con las fuerzas rusas.

Crímenes de guerra

Las fuerzas militares rusas cometieron un crimen de guerra cuando atacaron en marzo el teatro de Mariúpol, en Ucrania, y causaron la muerte de al menos una decena de personas, según una exhaustiva investigación de Amnistía Internacional (AI).

El informe de AI —Children: The Attack on the Donetsk Regional Academic Drama Theatre in Mariupol, Ukraine— documenta cómo probablemente las fuerzas rusas atacaron deliberadamente el teatro el 16 de marzo aunque sabían que cientos de civiles se refugiaban allí, lo que convierte el ataque en un claro crimen de guerra. En el desastre que es la guerra de Ucrania y las toneladas de dolor que concentra es posible que preocuparse por los animales sea para algunos una cosa menor, pero para Lara Bezvesilna acoger a gatos y perros abandonados es una forma de salvar también lo que tenemos de humanos.

Rusia se repliega de la isla de las serpientes, una plaza importante del Mar Negro
Comentarios