jueves 26/5/22
                      Una columna de humo sobre la ciudad de Lviv. MYKOLA TYS
Una columna de humo sobre la ciudad de Lviv. MYKOLA TYS

El Gobierno del canciller federal, Olaf Scholz, se ha ofrecido para acoger y dar empleo en Alemania a ciudadanos rusos críticos con el régimen de su presidente, Vladimir Putin. «Nos vendrían muy bien en Alemania», afirmó el ministro federal de Economía, el verde Robert Habeck, al término de la reunión extraordinaria de dos días del Gabinete de Scholz en el palacio de Meseberg, al norte de Berlín.

El también vicecanciller federal subrayó que se ofrecerán puestos de trabajo a quienes hayan abandonado ya territorio ruso o no quieran regresar.

El Estado alemán necesita urgentemente de personal cualificado y tiene más de un millón de empleos vacantes en empresas e industria. El canciller federal subrayó a su vez que Rusia se «ha equivocado completamente» al iniciar una guerra en Ucrania. El político socialdemócrata destacó que Moscú se enfrenta ahora a una OTAN más fuerte, también al este de su territorio, así como una Unión Europea más unida.

La guerra ha conducido a la formación de una comunidad que «se encarga de que Ucrania reciba apoyo militar con armamento que es suministrado a Ucrania», una operación en la que Alemania participa también. Asimismo destacó que el nuevo paquete de sanciones anunciado por Bruselas sirve para que Rusia se dé cuenta de las consecuencias de sus actos.

Scholz señaló que durante la reunión de su Gabinete se abordó también el proyecto de ley para la ejecución de las sanciones, que tiene como fin facilitar la puesta en práctica de las medidas de castigo contra «todos aquellos que se benefician del régimen de Putin». El Gobierno sentará la base legal para que las sanciones sean aplicadas con éxito, afirmó el canciller federal, quien comentó que «se discutió intensamente sobre la cuestión de las consecuencias políticas» del conflicto y la necesidad de profundizar en la idea europea durante la reunión del Gabinete tripartito que dirigen los socialdemócratas, con Los Verdes y el Partido Liberal (FDP) como socios.

Scholz, Habeck y Christian Lindner, ministro federal de Finanzas y líder liberal, explicaron que otras medidas adoptadas tienen como objetivo limitar al máximo los daños que Alemania pueda sufrir como consecuencia de la guerra en Ucrania. El canciller federal, anunció una ley para facilitar y acelerar la construcción de dos terminales para recibir por vía marítima gas licuado y poder reducir la dependencia del país del gas natural ruso. Scholz defendió además las decisiones tomadas hasta ahora por su Ejecutivo y aseguró que el suministro de armas a Ucrania sigue «una línea precisa» pese a las críticas por las reticencias, ya superadas, de enviar material pesado como tanques.

El canciller federal reconoció que si hasta ahora no ha viajado a Kiev para expresar personalmente su solidaridad con el pueblo ucraniano ha sido el desplante sufrido por el presidente federal, Frank Walter Steinmeier.

«Para el Gobierno federal y el pueblo resulta un problema que se retirara la invitación al presidente federal», dijo Scholz en referencia a la suspendida visita a Kiev en abril del máximo mandatario alemán por parte de las autoridades ucranianas. El jefe del Ejecutivo federal comentó que espera ser informado sobre sus impresiones por el líder de la oposición conservadora, el cristianodemócrata Friedrich Merz, que el martes viajó a la capital ucraniana.

Trabajo alemán para disidentes rusos