lunes 10/8/20

Trump asesta un golpe a la aplicación china TikTok y la prohíbe en EE UU

Alimenta su guerra con Pekín y dice que podría utilizar la popular plataforma para espiar
Trump se dirige a coger el helicóptero presidencial en el helipuerto de la Casa Blanca YURI GRIPAS
Trump se dirige a coger el helicóptero presidencial en el helipuerto de la Casa Blanca YURI GRIPAS

Non stop. Donald Trump ha entrado en una nueva espiral de vértigo político que esta semana ha asemejado a la Casa Blanca con una montaña rusa, de esas en las que la gente grita y alza los brazos entre aterrorizada, emocionada y sorprendida con cada descenso. Ha habido un momento de especial intensidad, cuando el jueves sugirió la posibilidad de aplazar las elecciones presidenciales de noviembre al entender que el voto masivo por correo, como efecto de la epidemia, podría facilitar un «fraude» en los resultados. Una propuesta inédita que incluso los republicanos han rechazado explicando que ni siquiera «con las guerras» se aplazó una consulta democrática.

Pero no es la única salida de tono. En siete días ha calificado de «tacaña» a Alemania por su aportación anual a los fondos de defensa en Europa y retirado en consecuencia 12.000 soldados estadounidenses de este país. Una estrategia que ha generado una tensión innecesaria entre los dos estados. A nivel interno, ha despertado la ira de miles de ciudadanos tras extender su fuerza federal destinada a combatir el «anarquismo», un despliegue salpicado de denuncias sobre infiltraciones para reventar protestas pacíficas y de manifestantes detenidos por personas sin identificar y trasladados en vehículos igualmente anónimos. Y ha soliviantado al Pentágono por no pedir explicaciones a Putin sobre las informaciones que achacan a Rusia el establecimiento de recompensas por acabar con la vida de soldados de EE UU en Afganistán.

Por si faltara el momento de espectáculo entre tanto frenesí político nacional e internacional, a finales de esta semana colisionó una vez más con las redes sociales al divulgar, junto con su hijo, Donald Trump Jr., un vídeo negacionista de la pandemia y del uso de la mascarilla. El presidente consideró «importante» divulgar esta grabación, protagonizada por una doctora que desde hace años denuncia el uso de «ADN alienígena» para curar enfermedades.

Ahora, la última iniciativa del presidente tiene también mucho que ver con su pulso con las redes digitales y otra de sus obsesiones: China. Ha anunciado la prohibición en el país de la aplicación TikTok, que depende de la empresa matriz Byte Dance, asentada en el gigante asiático, al sospechar que el Gobierno de Pekín podría utilizarla para espiar a los estadounidenses. Otra cuestión es que los estadounidenses que han descargado 165 millones de veces esta popular app no entiendan su apagón por motivos de seguridad nacional.

El líder republicano anunció el viernes (madrugada de ayer en España) su intención de llevar a cabo este procedimiento de manera inminente. De hecho, a esta hora podría haber firmado ya la orden ejecutiva para la prohibición en razón de los mencionados motivos de seguridad.

«Tengo esa autoridad», subrayó ante un grupo de periodistas. El caldo de cultivo ya estaba puesto desde mediados de esta semana cuando el secretario de Estado, Mike Pompeo, difundió sus hipótesis de que China recurriese a esta plataforma para vigilar y repartir propaganda. Una teoría compartida por otras organizaciones que incluso vinculan a la compañía con el Partido Comunista. El Departamento del Tesoro anunció el miércoles que haría su propia recomendación a Trump sobre esta aplicación y el Pentágono prohíbe a sus soldados que la descarguen en sus terminales.

Trump asesta un golpe a la aplicación china TikTok y la prohíbe en EE UU