miércoles. 05.10.2022

Ucrania arrasa la base secreta de Wagner, la compañía de los mercenarios rusos

Una indiscreción en Telegram sobre la localización del cuartel permitió el bombardeo

El ejército ucraniano consiguió ayer un gran éxito propagandístico al destruir la base de los mercenarios de la compañía Wagner en la localidad de Popansa, en Luhansk. Según los datos que se han difundido hasta el momento, el cuartel general de estos soldados de fortuna fue alcanzado por misiles de precisión norteamericanos —el sistema Himars— que ahora forman parte del arsenal del país invadido. La presencia de las tropas de Wagner en Ucrania es uno de los secretos peor guardados de la invasión de Ucrania. Como otros ejércitos privados, Rusia está utilizando estas tropas a sueldo para aquellas misiones en las que no quiere poner en riesgo a soldados regulares y necesita llevar a cabo operaciones de alto riesgo. Por ello, los ‘wagneritas’ se han destacado en batallas decisivas como las tomas de Azov o Mariupol. El hecho de que se emplee a tropas privadas —en muchos casos se trata de exconvictos— es permite además actuar al margen de las normas de la guerra, por lo que estos militares están siendo acusados de crímenes de todo tipo, desde violaciones a asesinatos de civiles.

La banda de mercenarios, dada la polémica que rodea a sus intervenciones, no suele aparecer en las informaciones oficiales sobre el avance de la guerra e incluso se ha negado su participación en la invasión. Sin embargo, el pasado 8 de agosto, el corresponsal de guerra ruso Sergey Sereda divulgó en su canal de Telegram que había visitado la base de Wagner. «Llegué a Popansa y paré en los cuarteles de Wagner. Me trataron como a un miembro de su familia y me contaron bastantes historias divertidas», escribió. Este comentario fue suficiente para que los servicios de inteligencia ucranianos comenzaran a rastrear datos sobre ese cuartel general, cuya localización era un secreto hasta esa fecha.

En las imágenes del cuartel que se han mostrado en las últimas horas se aprecia como milicianos intentan sacar de los escombros a los mercenarios heridos. También se puede ver armamento destruido por las deflagraciones. El número de bajas se desconoce.

La indiscreción en Telegram no es la única que se ha descubierto en las últimas horas. También hizo posible la identificación de un soldado que actuaba con las tropas chechenas en Luhansk y que es el presunto responsable de la castración de un prisionero ucraniano y su posterior asesinato.

Ucrania arrasa la base secreta de Wagner, la compañía de los mercenarios rusos
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