sábado. 28.01.2023
                      Imagen de los servicios de rescate en un edificio de Dnipró destruido por Rusia. OLEG PERTASYUK
Imagen de los servicios de rescate en un edificio de Dnipró destruido por Rusia. OLEG PERTASYUK

Ucrania buscaba ayer aún a decenas de desaparecidos bajo los escombros del edificio dañado el sábado en Dnipró en un bombardeo ruso que ha causado ya casi una treintena de muertos, al tiempo que consiguió del Reino Unido los primeros tanques occidentales que tanto reclama para detener el «terror ruso».

Las operaciones de rescate se prologarán aún hasta la madrugada del lunes para tratar de localizar a los 44 desaparecidos en el ataque, en el que fallecieron al menos 29 personas —incluida una niña de 15 años— y otras 74 resultaron heridas, según el último parte del gobierno local de la ciudad.

En total 72 pisos quedaron destruidos y más de 230 resultaron dañados en el bombardeo aéreo masivo lanzado el sábado por Rusia sobre la infraestructura civil y energética en esta región central ucraniana y otras muchas provincias del país.

Rusia afirmó ayer que atacó el sistema de mando y de control militar de ucrania y las instalaciones energéticas relacionadas, pero no mencionó la matanza de civiles en Dnipró. «Todos los objetos asignados fueron golpeados. El objetivo ha sido alcanzado», señaló el portavoz del Ministerio de Defensa, Ígor Konashénkov.

MISILES

Ucrania logró la víspera derribar más de veinte misiles de los cerca de 40 lanzados por Rusia, pero no así el temido misil Kh-22 que impactó en el bloque de viviendas en Dnipró.

El comandante de la Fuerza Aérea de Ucrania, teniente general Mykola Oleshchuk, recalcó que éste y otros cuatro misiles Kh-22 fueron detectados por los radares, pero que «las Fuerzas Armadas de Ucrania no tienen armas capaces de derribar este tipo de misil». Desde el comienzo de la agresión militar de Rusia, más de 210 misiles Kh-22 han sido lanzados sobre Ucrania y «ninguno fue derribado por la defensa antiaérea», dijo. «Solo los sistemas de misiles antiaéreos que en el futuro pueden ser proporcionados a Ucrania por socios occidentales (como Patriot PAC-3 o SAMP-T), son capaces de interceptarlos», enfatizó.

Además, el portavoz de la Fuerza Aérea, Yuri Ignat, explicó que Rusia utilizó en el bombardeo masivo por primera vez misiles antiaéreos S-300 y S-400 contra la capital.

Al volar éstos con una gran velocidad -más de 3.000 y 4.000 kilómetros por hora y alcanzar su objetivo en uno o dos minutos- las sirenas antiaéreas no tienen tiempo de activarse, dijo.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, pidió más armas a Occidente, aquellas «que están en los almacenes de nuestros socios y que nuestros soldados están esperando». «Todo el mundo sabe qué y cómo se puede detener a aquellos que siembran la muerte», recalcó.

Hasta ahora Ucrania ha recibido artillería avanzada y otro armamento moderno de la OTAN por miles de millones de dólares.

Pero Kiev insiste en que necesita más sistemas antiaéreos occidentales y sobre todo tanques pesados, al menos 300, calcula el comandante en jefe de la Fuerzas Armadas de Ucrania, Valery Zaluzhny.

Ucrania, que ha estado utilizando tanques T-72 durante décadas, ha recibido más de 230 tanques soviéticos modernizados de Polonia y Chequia, pero no ha recibido carros de combate occidentales.

Zelenski ha recibido promesas de vehículos blindados ligeros: de EEUU 50 Bradley, de Alemania 40 Marder y de Francia unidades AMX-10 RC que llegarán en unos dos meses a Ucrania.

El debate en torno al suministro de tanques pesados se ha ido abriendo camino y Occidente se ha mostrado más abierta en los últimos días a considerar esta opción. Este sábado el Reino Unido se convirtió de hecho en el primer país en anunciar el suministro de tanques a Ucrania.

El primer ministro británico, Rishi Sunak, prometió a Zelenski el sábado 14 tanques Challenger 2 y unas 30 artillerías autopropulsadas AS90. El mandatario ucraniano consideró que esta ayuda militar no solo reforzará a Ucrania en el campo de batalla, sino que también envía «la señal adecuada a otros socios».

Y es que Ucrania desea sobre todo los tanques de combate Abrams estadounidenses y los Leopard alemanes, pero Berlín aún se muestra reticente a suministrarlos y a autorizar su exportación por otros países, aún cuando Polonia se ofreció a enviar a Kiev una compañía.

En todo caso, el director ejecutivo del consorcio armamentístico alemán Rhienmettal, Armin Papperberger, indicó hoy que no podría suministrar a Ucrania los tanques de sus existencias antes de 2024.

Ucrania consigue sus primeros tanques mientras aumenta la muerte en Dnipró
Comentarios