miércoles. 17.08.2022

Ucrania denuncia que el 70 % de los misiles rusos golpean a civiles

Rusia intenta avanzar en Donetsk mientras recluta voluntarios ante el desgaste de la guerra

Un portavoz del Ministerio de Defensa ucraniano afirmó ayer que, según las estadísticas del Gobierno, un 70 % de los misiles lanzados por Rusia se dirigen contra «objetivos pacíficos»: 17.000 objetivos civiles desde el inicio de la guerra.

Oleksandr Motuzyanyk señaló, en declaraciones a la televisión ucraniana, que sólo el 30 % de los ataques rusos tienen como blanco objetivos militares, mientras que el resto son dirigidos «de forma deliberada» contra infraestructuras civiles.

«El criminal ataque con misiles contra el centro de una ciudad pacífica de Ucrania es otra prueba del genocidio totalmente demostrado de Rusia contra Ucrania,» afirmó el portavoz.

Con ello hacía referencia al ataque del jueves contra la ciudad de Vinnytsia, en el centro del país, en el que según las autoridades ucranianas perecieron al menos 23 personas, de las cuales tres eran niños, y más de un centenar resultaron heridas.

Motuzyanyk aludió a ataques similares contra ciudades como Mariúpol, Zaporiyia y Mikoláiv, en el sur de Ucrania, en las que murieron un gran número de civiles.

«Rusia debería ser reconocida como un estado terrorista,» subrayó el portavoz. Indicó que la única forma de poner fin a estas agresiones es la vía militar, a través de la destrucción de los misiles enemigos, para lo cual son necesarios sistemas modernos de defensa antiaérea.

Moscú afirmó que el objetivo del ataque en Vinnytsia eran unas instalaciones militares donde se estaba produciendo una reunión del mando de la Fuerza Aérea ucraniana con proveedores de armas extranjeros.

Rusia intentaba ayer avanzar en la región oriental de Donetsk en dirección de las ciudades de Bajmut, Kramatorsk y Sloviansk mientras recluta «voluntarios» en sus diferentes regiones para enviar nuevos batallones a Ucrania y así evitar decretar una movilización general.

El empantanamiento de la «operación militar especial» rusa en Ucrania, suscita cada vez más críticas en los sectores nacionalistas radicales rusos.

Ígor Guirkin, el retirado oficial ruso que lideró bajo el alias de «Strelkov», la sublevación armada prorrusa en el Donbás en 2014, ha declarado que sin una movilización no habrá manera de ganar la guerra, porque para ello se necesita un millón de hombres en el terreno.

El Kremlin insiste que «todo marcha acuerdo al plan» y se abstiene de ordenar incluso una movilización parcial debido al carácter impopular de la medida y a que supondría admitir que su «operación especial» es una guerra.

Ucrania denuncia que el 70 % de los misiles rusos golpean a civiles