sábado 21/5/22
                      Un grupo de voluntarios se dirige a un campo de entrenamiento en las inmediaciones de Kiev antes de ir al frente. MIGUEL GUTIÉRREZ
Un grupo de voluntarios se dirige a un campo de entrenamiento en las inmediaciones de Kiev antes de ir al frente. MIGUEL GUTIÉRREZ

El primer ministro de Ucrania, Denys Shmyhal, aseguró ayer que los soldados ucranianos lucharán «hasta el final» en la sitiada ciudad de Mariúpol, por lo que descartó la capitulación exigida por Moscú.

«La ciudad no ha caído. Todavía están nuestros soldados y lucharán hasta el final. Por ahora siguen en Mariúpol», afirmó Shmyhal en una entrevista con la cadena estadounidense ABC.

Rusia instó a los militares ucranianos en Mariúpol, ciudad del este del país asediada por las fuerzas rusas, a cesar la resistencia y deponer las armas antes de las 06.00 hora de Moscú (03.00 GMT), un plazo que ya venció. Moscú ofreció a cambio respetar la vida de los defensores de la ciudad.

La estratégica Mariúpol, junto al mar de Azov, es una de las principales metas de los rusos en su esfuerzo por lograr el total control de la región del Donbás y formar un corredor terrestre en el este del país desde la anexionada península de Crimea.

El primer ministro sostuvo que algunas zonas de Mariúpol siguen «bajo control ucraniano», a la vez que lamentó que la ciudad está pasando por una «enorme catástrofe humanitaria» a raíz del asedio ruso.

Shmyhal aseguró que los ciudadanos que permanecen en Mariúpol «no tienen agua, ni comida, ni calefacción ni electricidad», y, por ello, hizo un llamamiento a los aliados de Ucrania para que «ayuden a parar» esta crisis.

Según la alcaldía de la ciudad, hasta 20.000 civiles han muerto en desde el inicio de la invasión rusa.

La Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa ucraniano afirma que los rusos han desplegado 13 crematorios móviles en Mariúpol para sacar de las calles los cuerpos de los civiles asesinados.

Las autoridades ucranianas consideran que unos 120.000 civiles permanecen en la ciudad sitiada, que defienden el Regimiento Azov, los Marines y otras fuerzas.

El mando militar ruso declaró ayer que las autoridades ucranianas han prohibido rendirse a sus militares sitiados en la planta siderúrgica Azovstal en Mariúpol, en el este de Ucrania, a los que Rusia ha prometido preservarles la vida si deponen las armas.

«El régimen nacionalista de Kiev, según comunicaciones interceptadas, ha prohibido negociaciones de rendición y ordenado a los nazis de (el regimiento)’ Azov’ fusilar a los militares y mercenarios extranjeros que quieran rendirse», dijo el portavoz de Ministerio de Defensa de Rusia, Ígor Konashénkov.

Que Biden visite Ucrania

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, instó ayer a su homólogo estadounidense, Joe Biden, a visitar Ucrania y ver de primera mano la guerra desatada por la invasión rusa. «Por supuesto es su decisión, y depende de la seguridad, pero creo que el líder de Estados Unidos debería venir aquí a observar», expresó Zelenski en una entrevista con la cadena estadounidense CNN.

Tras la retirada de las tropas rusas de los alrededores de Kiev, Biden reveló que estaba estudiando la posibilidad de enviar a Ucrania a un alto cargo de su Administración, y algunos medios especulan con la eventualidad de que sea el secretario de Estado, Antony Blinken, o el de Defensa, Lloyd Austin. Durante la entrevista, Zelenski dijo que quiere que Biden visite el país y se mostró convencido de que «lo hará».

Tras dos años de paréntesis debido a la pandemia de coronavirus, el Vaticano puso el broche a las celebraciones de esta Semana Santa de nuevo multitudinaria con la misa del Domingo de Resurrección que el Papa presidió este domingo en la plaza de San Pedro ante unos 100.000 fieles. Francisco invitó a no «acostumbrarse a la guerra» y pidió paz en Ucrania

Ucrania resiste a la desesperada en Mariúpol