martes. 09.08.2022

La UE acuerda un nuevo envío de armas a Ucrania por valor de 500 millones

El apoyo continuará a pesar de las amenazas de un corte de gas
                      Imagen de uno de los funerales por los civiles asesinados. SERGEY DOLZHENKO
Imagen de uno de los funerales por los civiles asesinados. SERGEY DOLZHENKO

A pesar del alto coste que está teniendo la guerra y las sanciones a Rusia en la economía europea, la Unión Europea (UE) no se plantea dejar de tomar acciones contra el régimen de Vladímir Putin. Y mucho menos retirar el apoyo a Ucrania. Así lo indicó este lunes el Alto Representante para la Política Exterior de la UE, Josep Borrell, durante una reunión de cancilleres en la que se llegó a un acuerdo para enviar 500 millones de euros más en armamento a Kiev.

Esta nueva inversión del Fondo europeo de Apoyo a la Paz eleva a 2.500 millones el total destinado a la compra de equipamiento militar para entregar a Ucrania desde que comenzó la guerra. La UE insiste en que este apoyo es «decisivo» para aumentar la capacidad defensiva de las tropas ucranianas, que también han recibido entrenamiento de cuerpos militares europeos.

El apoyo a Kiev continuará, a pesar de las amenazas de un posible corte de gas por parte de Moscú y también de las críticas del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, muy reticente a tomar acciones contra el Kremlin. La semana pasada aseguró que las medidas contra Rusia eran «un error», ya que «no están alcanzando su objetivo».

Borrell, por el contrario, desmintió esas palabras: «Algunos dirigentes declararon que las sanciones eran un error, una equivocación, yo no creo que lo sean. Es lo que tenemos que hacer y vamos a seguir haciéndolo», aseguró.

La intervención por videoconferencia del canciller ucraniano, Dmitro Kuleba, también inclinó la balanza en ese sentido. «Retroceder y doblegarse a sus exigencias no funcionarán, nunca han funcionado. Es una trampa», advirtió a los ministros europeos.

Reforzar las sanciones Mientras Moscú «utiliza la energía como arma», la UE responde con una batería de sanciones que «funciona», apuntó Borrell y que «está golpeando fuertemente a la economía rusa». «Sabemos que Rusia puede utilizar el gas como un arma contra nosotros, de hecho ya lo ha estado haciendo, reduciendo el suministro», indicó el jefe de la diplomacia europea. Sin embargo, se trata de «cosas distintas» y Europa «no va a detener su apoyo a Ucrania ni sus sanciones contra Rusia».

Ahora, los esfuerzos se centran en reforzar esas seis rondas de castigos europeos para evitar «vacíos» que el Kremlin pueda aprovechar.

En ese sentido, los Veintisiete preparan una séptima batería de sanciones en las que se incluye el oro ruso —en línea con los castigos impuestos por el grupo de países del G7—, así como la congelación de bienes de más individuos y entidades del círculo de Putin. Las tropas rusas también mantienen bloqueados los puertos ucranianos, con cerca de 20 millones de toneladas de grano. Esto está afectando especialmente a países como Alemania e Italia y al norte de África, provocando una crisis alimentaria global. Borrell aseguró que la reanudación de las exportaciones de esos cereales es «cuestión de vida o muerte» para decenas de miles de personas y mostró su esperanza de que se logre un acuerdo pronto.

La UE acuerda un nuevo envío de armas a Ucrania por valor de 500 millones
Comentarios