miércoles 14/4/21

Una UE dividida reabre el diálogo con Rusia con la tensión al límite por Navalni

¿Salvará Josep Borrell su viaje a Moscú? Esa es la gran incógnita que planea sobre la misión diplomática de dos días que el Alto Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad desarrolla en la capital rusa. En su agenda, restablecer el diálogo con el régimen de Vladímir Putin. En asuntos generales como la lucha global contra la pandemia o el cambio climático. Y en otros especialmente controvertidos como las acciones expansionistas de Rusia en Ucrania, el acuerdo nuclear de Irán, o el respeto de las libertades y derechos humanos. Y aquí la cuestión más delicada, la que ensombrece todo, es el encarcelamiento del opositor, Alexéi Navalni, y la fuerte represión policial contra sus seguidores en las protestas que tienen lugar por todo el país.

La oportunidad es discutible. Incluso el propio Borrell admitía el lunes en un debate organizado por la Fundación Robert Schuman de Bruselas el carácter «polémico» de la cita. Aunque la defendió entre vecinos que «siguen siendo estrechamente interdependientes» a pesar de sus tensas relaciones. «No podemos decir que, como no me gustas, me quedo en mi esquina», aseveraba.

Que Borrell pueda ir más allá de insistir en la liberación de Navalni a las autoridades rusas, manteniendo incluso una entrevista personal con el opositor, ni se descartaba ni se confirmaba ayer en la capital comunitaria.

Una UE dividida reabre el diálogo con Rusia con la tensión al límite por Navalni
Comentarios