jueves 26/5/22
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El presidente Volodímir Zelenski se dirigirá este martes a los parlamentarios españoles en una videoconferencia calculada al milímetro: desde los treinta minutos de duración por cuestiones evidentes de seguridad hasta las intervenciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la máxima responsable del Parlamento, Meritxell Batet, requeridas por el propio dirigente ucraniano. Hay una escaleta para todo el acto. Y si sigue la pauta de anteriores discursos, cabe pensar que Zelenski se mostrará épico, agradecido, exigente y hará una nueva petición a Occidente para que aumente su implicación con Ucrania. Igual que se refirió al 11-S y a Pearl Harbour en su alocución para los congresistas estadounidenses, a la batalla de Verdún con los franceses o al muro de Berlín ante el Bundestag, circula el rumor de que en su exposición en la Cámara española incluirá una alusión a la Guerra Civil como referente más cercano de la inhumanidad que ocurre en su país.

Mensajes directos que todo el mundo entiende, máxime en Telegram y Twitter, donde se maneja el Gobierno de Kiev. La espontaneidad no existe en esta otra guerra que se libra en el terreno de la imagen, los gestos y las redes digitales. En espacios donde no existen los grises, solo el blanco y el negro. Que el mensaje de Zelenski cala es una consecuencia lógica del tremendo castigo que Rusia inflige a Ucrania. Luego, está su habilidad como comunicador denunciando la ruina, la muerte de civiles, la irreversible aflicción por los niños fallecidos, la sed de los atrapados y la tragedia de cuatro millones de desplazados. Pero hay otra motivación para que su discurso tenga efectos impactantes: Zelenski representa hoy al héroe universal. El individuo pequeño que renunció a huir para luchar con honor y coraje contra la opresión del gigante. Y éste es un material valioso en el mundo viral. Cuando el presidente estadounidense, Joe Biden, se ofreció a evacuarle junto a su familia, él respondió: «Necesito munición, no un viaje». Y la frase se imprimió en los días siguientes en miles de camisetas.

Es gracias a ese sustrato que ocurren cosas como que a los gobernantes franceses les reprendiera por la vacilación de su industria para cortar relaciones con Rusia y de inmediato Renault diera carpetazo a sus negocios en aquel país. A la Cancillería alemana le reprochó su rechazo histórico a suministrar armas a naciones en guerra y no solo se convirtió en un revulsivo que ha transformado al Gobierno de Olaf Scholz en uno de los principales abastecedores de equipo militar a Ucrania sino que ha arrastrado a otros países tradicionalmente ‘neutrales’ como Finlandia, Suecia y Noruega que han entregado a Kiev miles de armas y 35.000 minas antitanque. Un arsenal que permite a los ucranianos seguir respondiendo a la ofensiva y poner en evidencia al Ejército ruso.

Pese al asedio y la persecución, Zelenski se las ha arreglado para mantener a su lado a un equipo de comunicación cualificado. Cuando ganó las elecciones en 2019, se llevó consigo a decenas de guionistas, productores y otros profesionales de su empresa televisiva Kvartal 95. Algunos informes revelaron que nombró hasta una treintena de cargos públicos vinculados a su

Volodímir Zelenski habla mañana en el Congreso de los Diputados
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