lunes. 05.12.2022

La visita a Carracedelo empieza por el Munic

El innovador museo se ha convertido en la puerta de entrada perfecta para descubrir un municipio salpicado de tradición y excelencia agrícola
                      Una de las escenas del montaje expositivo que forma parte de la nueva exposición del Munic, centrada en el cambio climático y sus efectos. ANA F. BARREDO
Una de las escenas del montaje expositivo que forma parte de la nueva exposición del Munic, centrada en el cambio climático y sus efectos. ANA F. BARREDO

El Museo Munic de Carracedelo se ha convertido en la mejor carta de presentación para un municipio eminentemente agrícola que apuesta por preservar y poner en valor la tradición y el legado de sus antepasados, pero que ha sabido innovar en el campo agroalimentario y también en el cultural. El Munic ha dinamizado Carracedelo con diferentes exposiciones temporales convertidas en un reclamo de primer nivel para visitantes llegados de diferentes puntos de la provincia y otras zonas limítrofes; y también se ha convertido en un acicate educativo para grupos de escolares y familias que, de manera organizada o a título particular, inscriben a los niños y niñas en los talleres y actividades complementarias organizadas en el marco de un cuidado programa educativo generalmente vinculado a la temática del proyecto expositivo.

El cambio climático es el tema central del actual montaje que ofrece el Munic. Una exposición que acaba de abrir sus puestas y que despierta conciencias, pues muestra directamente los efectos de la polución y el calentamiento global y cómo será la vida en la Tierra si nadie les pone freno.

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Dos de los símbolos del patrimonio etnográfico por cuya preservación ha apostado el Ayuntamiento. L. DE LA MATA

‘Cambio climático. Ahora o nunca’, es el título de la exposición que, primero, invita al a reflexión en un entorno desértico y catastrófico para después abordar problemas reales, como los gases de efecto invernadero, la ‘basuraleza’, la proliferación de colillas y la colonización que de los océanos han hecho los residuos plásticos. Todo presentado de manera impactante, visual y fundamentada, integrando también las piezas de taxidermia que conforman el fondo expositivo del Munic.

Por lo tanto, el Munic se ha convertido en un reclamo, en la puerta de entrada, abierta de par en par, a un municipio que sobresale por la puesta en valor de su pasado, sobre todo arquitectónico. Carracedelo ha rescatado del olvido hornos y palomares, molinos y lagares —aquí se encuentra el palomar documentado más antiguo de la provincia de León (1769). Una ardua labor de años en favor del patrimonio que no solo sirve para proteger su historia, sino también para cuidar su paisaje. Un paisaje urbano sembrado de piedra, pizarra y madera que contrasta con un entorno natural agrícola de los más ricos del Bierzo. No hay que olvidar que Carracedelo es la sede de los consejos reguladores de los productos de calidad (salvo el vino) que aportan valor a la comarca y la casa rectora que las aglutina, otro de los exponentes de la arquitectura tradicional berciana de gran valor patrimonial

Pero además, este municipio del Bierzo Bajo dispone de hasta 70 kilómetros de rutas. La del Pan y del Vino, que precisamente recorre las construcciones tradicionales ya mencionadas; o la ruta de los Puentes Colgantes de Villadepalos y Villaverde de la Abadía. También la ruta de la Fruta, que enlaza con el Espacio Cultural de Las Médulas y una variante del Camino de Santiago que discurre por Camponaraya, Narayola, Carracedo del Monasterio y Cacabelos y pasa frente al imponente Monasterio de Santa María de Carracedo.

El Museo del Varal, que reúne una de las colecciones etnográficas más completas de la comarca berciana, es otro de espacios que merece la pena ver en una visita al municipios que fabrica el aroma a pimiento asado a las puertas del otoño.

La visita a Carracedelo empieza por el Munic
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