domingo. 14.08.2022
La maleza campa a sus anchas por todo el paseo. MIGUEL F. B.
La maleza campa a sus anchas por todo el paseo. MIGUEL F. B.

No hay tren, ni se sabe siquiera cuándo volverá. Pero la única realidad constatable por ahora de que ha habido una integración —queda por ver si ferroviaria— se extiende por un pasillo de más de dos kilómetros que da muestra del abandono que ha marcado toda la intervención.

Maleza que crece sin control por las orillas y las rendijas abiertas entre los materiales, deposiciones de perros repartidas por todo el corredor, papeleras en equilibrio a rebosar, adoquines levantados como trampas, basura desperdigada, pintadas... Bienvenidos al pasillo urbano de más de dos kilómetros que Feve regaló a la ciudad en su retirada hasta el apeadero de La Asunción.

El abandono marca la imagen de un corredor cuyas obras se terminaron hace más de cuatro años. Acostumbrados a salvar los obstáculos y las zanjas que tomaron la traza desde que comenzó la integración en septiembre de 2011, los vecinos terminaron en 2018 por quitar de en medio las vallas colocadas en las entradas tras cansarse de ver que estaba listo y no se abría.

En precario, sin recepcionar de manera oficial todo este tiempo, el mes de abril pasado se publicitó el acuerdo entre el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) y el Ayuntamiento como la solución para que cada uno asumiera sus responsabilidades: el ente estatal se quedaba con el área de las vías y la administración municipal tomaba posesión del paseo, con las consiguientes obligaciones de mantenimiento, adecentamiento y limpieza.

Papeleras desbordadas y maleza por todos lados se repiten a lo largo del paseo. MIGUEL F. B.
Papeleras desbordadas y maleza por todos lados se repiten a lo largo del paseo. MIGUEL F. B.

Pero lejos de mejorar la imagen, la consecuencia de la firma administrativa se ha quedado en el papel. La limpieza, que ya había asumido en precario de manera puntual el consistorio desde marzo de 2019 ante las quejas vecinales, no ha mejorado mucho, en parte por la falta de medios y plantilla de servicio, no ha habido ni una sola intervención para acabar con la maleza que campa a sus anchas, ni se vigila para que los dueños de los perros cumplan con sus obligaciones. La imagen de abandono cunde y alimenta más la dejadez.

Pese a los barrenderos, los excrementos caninos abundan. MIGUEL F. B.
Pese a los barrenderos, los excrementos caninos abundan. MIGUEL F. B.

El abandono y la maleza se comen el paseo de Feve