domingo. 03.07.2022

Camino «a toda velocidad» de que el ascenso de la temperatura global en el Planeta alcance el grado y medio, el panorama dibuja un horizonte con fenómenos climáticos cada vez más extremos y récords que irán relevándose en los anales de la historia. El catedrático de Física Aplicada de la Universidad de León José Luis Sánchez Gómez aclara que entre los años 1900 y 1960 la temperatura fue incrementándose poco a poco, un fenómeno que ya pasó a considerarse «notable» con el inicio del nuevo milenio. De modo, que desde la década de los sesenta hasta ahora las medias de ascenso se sitúan entre 0,8 y un grado. «Este incremento ya supone que la altura de la cota de nieve suba 150 metros».

Los efectos del calentamiento global «se notan este año una barbaridad en León por la ausencia de precipitaciones durante los meses de febrero y marzo en todo el noroeste peninsular». Todo ello se explica por el cambio de la situación de anticiclones y borrascas en esa época. «Los inviernos tienden a ser más suaves y cortos y las transiciones de otoño y primavera son mucho mayores», afirma el catedrático, quien ya avisa de que «en el futuro acabaremos teniendo sólo dos estaciones, en lugar de cuatro, una más fría y otra entre moderada y cálida».

Mejor preparados
Fenómenos extremos batirán récords de forma más habitual y obligarán a protocolos de actuación

También fenómenos extremos con más frecuencia. «Se batirán récords, como pasó este invierno con Filomena. Antes una nevada de esas características se producía cada muchos años y en Madrid sólo habían pasado diez o doce años desde la última nevada seria».

En el ámbito de las tormentas, uno de sus principales campos de estudio, la tendencia pondrá en el mismo escenario a dos efectos contrapuestos. «Con las bases de las nubes cada vez más cálidas, con solo caer y con las temperaturas más altas el granizo se deshará de inmediato».

Y ojo a la situación en los polos, advierte el docente, atento a los efectos que al Planeta causará el deshielo. «En Finlandia en enero del año pasado no hubo nieve, mientras que en marzo cayó una nevada histórica». Ante la proliferación prevista de fenómenos cada vez más extremos, cree que las administraciones deben tomar nota y decidir protocolos para esos momentos, además de realizar los cambios precisos para estar preparados.

«Acabaremos teniendo sólo dos estaciones, una fría y otra entre moderada y cálida»