jueves 22.08.2019

Alauto, con los suyos

La empresa celebra sus primeros 25 años con una multitudinaria fiesta en compañía de sus amigos-clientes. Un cuarto de siglo a lo grande. Así celebró ayer Alauto sus primeros 25 años, con un multitudinario acto al que asistieron decenas de amigos y clientes. Políticos, empresarios, profesionales,... Ante todo amigos. Los que ha hecho Alfonso García a lo largo de este todo tiempo sobre cuatro ruedas.
Alauto, con los suyos

La calle peatonal aledaña al concesionario fue el escenario elegido por Alfonso García para acoger a los muchos amigos que anoche se acercaron a celebrar el 25 aniversario de Alauto. Desde el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Antonio Silván, hasta el alcalde de León, Emilio Gutiérrez, el subdelegado del Gobierno, Juan Carlos Suárez-Quiñones, el presidente del Consejo Consultivo, Mario Amilivia,... Y con ellos más de medio millar de personas que arroparon al empresario y disfrutaron de su manera de entender las celebraciones.

Un gran arco de globos para recordar el motivo del evento, 25 años de vida de una empresa; carritos con gominolas, por supuesto ambientadas (ruedas, coches, el inevitable Ferrari,...); un puesto de helados, tiradores de sidra, música, gaiteros,... Para terminar con fuegos artificiales.

Todos los allí presentes coincidieronen destacar el carácter del artífice de este proyecto, basado en la pasión por los coches, para justificar el éxito de una empresa que encara su nuevo cuarto siglo de vida con perspectivas de crecimiento.

El encuentro sirvió para recordar aquellos primeros tiempos, en los que Alfonso García recorría kilómetros para encontrar lo que llama «bombonines». Coches con algo especial. Como especial es su relación con sus clientes. Sin tiempo ni horarios, sin que falte un detalle al coche que vende, con más mimo que si fuera nuevo.

El subdelegado destacó que García «no tiene clientes, tiene amigos»; y achacó su éxito empresarial a «la forma que tiene de tratar a quienes llegan a su casa, y a la constancia en su manera de entender el negocio».

Para Emilio Gutiérrez el hecho de que una empresa cumpla con salud y buenas perspectivas 25 años de actividad es todo un esperanzador signo en estos tiempos. Mario Amilivia recordó sus primeras adquisiciones de «alautos», y propuso renovar su particular flota dentro de 25 años.

Alfonso García apenas pudo manifestar lo que sentía rodeado de elogios y amigos. «Soy feliz». Ni más ni menos. Por todo ello se brindó.

Alauto, con los suyos