martes 29/9/20

El alcalde salva in extremis y con el voto de calidad la moción contra la obra de Ordoño

Silván propone destinar los 500.000 euros de la iniciativa a crear bonos de vacaciones en León para los sanitarios
Un momento de la sesión plenaria en la que algunos concejales participaron por videoconferencia. FERNANDO OTERO
Un momento de la sesión plenaria en la que algunos concejales participaron por videoconferencia. FERNANDO OTERO

El equipo de gobierno del Ayuntamiento de León salvó la moción que solicitaba la paralización de la obra de peatonalización de Ordoño II gracias al voto de calidad del alcalde, que deshizo el empate a trece votos registrado al término del denso Pleno municipal celebrado en el Ayuntamiento de San Marcelo. La baja por enfermedad de la leonesista Maite Fernández equilibró la balanza de apoyos y rechazos a la propuesta: PP y Ciudadanos ofertaban al PSOE la posibilidad de aplazar la obra hasta que mejore la situación económica de la ciudad y el país, a lo que se negaron los socialistas con el apoyo de UPL y del concejal que dispone de acta en representación de Podemos. El resultado de la votación no hubiera sido vinculante, pero a efectos de imagen, habría dejado en un brete a la alcaldía, decidida entonces a aprobar un proyecto sin contar con el beneplácito de la Corporación.

Antonio Silván (PP) intervino en tres ocasiones. La de apertura le sirvió para inquirir al alcalde: «¿Se ha dado cuenta de dónde estamos y a dónde va a llevar esta situación a miles de leoneses? Apelo a su responsabilidad porque está a tiempo. No use los recursos de todos los leoneses en un gasto que es absolutamente innecesario. La obra de Ordoño II no es necesaria, ni prioritaria ni querida por los leoneses. Se lo han dicho los comerciantes, los hosteleros, los autónomos. Se lo hemos dicho los diferentes grupos políticos y por cierto, no se equivoque de enemigo. El único que tenemos todos es el Covid y sus nefastas consecuencias sanitarias, sociales y económicas».

El líder del PP considera que desde ayer «vuelve el tripartito del despilfarro, el mismo que nos dejó un agujero de 40.000 millones de pesetas en los años 2007 y 2019. Ahí quedaron el tranvía, Fernández Ladreda y todas esas deudas». Silván invitó a combatir al virus «no con disputas ni imposiciones u ocultismo y decisiones unilaterales, sino con responsabilidad y estrategia». Silván dibujó un escenario «cargado de desempleo y de angustia y todos los recursos públicos van a ser insuficientes». Lo dicen «los estudios sanitarios del mundo entero a los que usted hace oídos sordos».

«Señor Diez, Ordoño ahora no», interpeló. «Lo que discutimos es la oportunidad de la obra. Es absolutamente prescindible. Recapacite el alcalde y quienes les apoyan. Ahora no. Mañana dependerá de las circunstancias que se presenten», dijo el líder conservador. «No creo que la púrpura de la alcaldía haya hecho mella en su responsabilidad y a los leoneses ya les dijo que no era necesario. Le sigo ofreciendo lealtad aunque nos ha marginado durante 62 días sin convocarnos. Los grupos municipales no existen para usted, que no habla ni acuerda nada. Aún así le ofrezco colaboración. El enemigo no es Villarroel, ni González Antón, ni Salguero ni Silván. El enemigo es el virus y sus consecuencias económicas y sociales. Nos necesita a todos para vencerle. No ha acertado ni en el qué, porque no puede hacer esa obra de espaldas a los vecinos y a los comerciantes, ni en el cómo, porque es de un gusto discutible, ni en el cuándo porque gasta ahora medio millón de euros en una actuación inoportuna es insolidario. Miles de leoneses viven en la incertidumbre y en la angustia. Le pido sensibilidad. Con ese gasto, parece que no le importa el impacto para las cuentas municipales, que usted ya ha estimado en una caída bestial según sus palabras de 8 millones de euros menos en este ejercicio».

«Su programa electoral era ‘Un León de diez’. Yo creo que a partir de ahora es ‘Un León para Diez’. No ha pasado un año y su programa de gobierno es papel mojado. Ofrecía ‘diálogo, colaboración, responsabilidad, una ciudad en la que todos se sientan escuchados. Los vecinos serán la brújula con grandes acuerdos y consenso’. No ha hecho nada de lo que ha dicho», reseñó, antes de echarle en cara sus palabras de 24 de mayo de 2016, contrario a gastar 700.000 euros en peatonalizar Ordoño. «Hacen siempre lo mismo, extraen de la noticia lo que les interesa. Léala toda entera», protestó el alcalde. Silván le refrescó la memoria con una serie de twitts y mensajes de Facebook en el mismo sentido.

El Partido Popular «no propone este Pleno para ir contra el alcalde, sino para que entienda que en estos momentos no es prioritario», dijo el exrregidor. «Seguimos medio confinados, hemos perdido a más de 400 leoneses por el Covid. Por eso le hago una propuesta. Destine ese dinero a un fondo que contaría con aportaciones de otras administraciones, muy especialmente de nuestra Diputación Provincial, para ofrecer un bono turístico de 100 euros a quienes han velado por nosotros estos meses, a los sanitarios españoles para que vengan tres noches a nuestra ciudad o a nuestra provincia. Es una fórmula para estimular el turismo y que beneficiará a nuestro comercio. Frente a un gasto innecesario, proponemos una medida que irradia reactivación en la ciudad. La extendemos a la provincia desde la Diputación. Ofrezcamos a los leoneses medidas en positivo y no proyectos prescindibles. Reflexione, esta obra no puede ser su prioridad. Aproveche nuestra propuesta de colaboración. No sea usted una copia malhumorada de su presidente, reflexione», explicó el portavoz municipal del PP. «Ya saben los leoneses que no hay lentitud en el Ayuntamiento. Un trámite que ha requerido doce gestiones, se ha hecho en cinco días. Lo verán los tribunales», dijo Silván. «¿Quién ha visto y quién ve al señor Pastrana? El concejal de Participación Ciudadana defiende un proyecto que no ha tenido participación ciudadana». A López Sendino se dirigió también: «Si se hace Ordoño es por ustedes, que tienen la llave de gobierno. Pueden votar en contra y pueden abstenerse».

El alcalde salva in extremis y con el voto de calidad la moción contra la obra de Ordoño