martes 20/4/21

El Alvia a Barcelona vuelve al autocar para salvar el trayecto

Pasajeros del Alvia Coruña-Barcelona, ayer tarde ante la estación leonesa. MARCIANO PÉREZ

El Alvia a Barcelona superó ayer otro episodio controvertido, que engrosa la lista interminable de incidencias en la circulación en la vía León-Vigo. Un árbol caído sobre la catenaria, entre Orense y Barra de Miño, impidió la circulación por la zona, más allá de los convoyes con tracción diésel. En ese punto quedó varado el Alvia entre La Coruña y Barcelona, con sesenta pasajeros a bordo, que fueron transbordados hasta León por carretera, en dos autocares; desde las diez y media de la mañana fue imposible la circulación de trenes eléctricos por esa zona. Mientras los pasajeros del Alvia eran conducido a León por carretera, desde el centro de la península se preparaba el complemento para la composición del viaje hasta Barcelona; se movilizó desde Olmedo (Valladolid) un Alvia con destino a León. La composición regresó de vacío a la estación de aquella localidad castellana. Mientras, la continuidad de los pasajeros se mantuvo por carretera desde León a Palencia. Allí se presentó un tercer tren, una rama de Alvia movilizado desde Fuencarral, que agrupó a los viajeros pasadas las cinco y cuarto de la tarde, con destino a Barcelona. Este tránsito afectado por las incidencias del clima pertenece a las nuevas circulaciones transversales que estrenó Renfe con el año nuevo, y que permite combinaciones a partir de transbordos para llegar a las estaciones del extremo norte de España o a la costa mediterránea. Ayer, con un trayecto muy agitado.

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