martes. 31.01.2023
El conductor del vehículo accidentado no pudo ser localizado por la Guardia Civil a pesar de que había realizado dos llamadas desde su teléfono móvil: Al 112 y a su novia. Después de nueve angustiosas horas, el cuerpo sin vida de Alberto Martínez Mateos aparecía en un terraplén, cuando ya nada se podía hacer. La Guardia Civil no pudo encontrar a la víctima, ya que el teléfono móvil se encontraba fuera de cobertura o sin bateria cuando intentaron hablar con él. Además, el rastreo de la llamada hubiera sido prácticamente imposible, ya que, según fuentes de la Guardia Civil, se necesita una orden judicial para pinchar el terminal y no se puede actuar de oficio. Rastreo de llamadas En estos casos, los datos para ubicar la localización del accidentado los tiene que facilitar la compañía telefónica, que puede ubicar la llamada a través de las señales que emiten las antenas repetidoras. De todas formas, este sistema sólo facilita de modo orientativo la posición del emisor. Algo parecido se puede hacer desde el sistema de emergencias del 112, por lo menos en el de Castilla y León, como explica el director general de la Agencia de Protección Civil, Luis Aznar, quien asegura que es posible rastrear las llamadas a través de un dispositivo que localiza a la persona mediante la señal que emite su teléfono. De todas formas, si el accidentado se cae por un precipicio o por una zona escarpada, «es como buscar una aguja en un pajar», subraya el responsable de Protección Civil. «Si llama desde un fijo se puede saber con exactitud donde se encuentra, pero si lo hace desde un móvil la cosa es diferente», precisó Luis Aznar, quien informó de que a través de esta posibilidad se puede saber la zona en la que está la víctima, aunque, dijo también, con menor precisión.

Análisis: Dos llamadas sin respuesta