lunes 23/5/22
                      María Jesús Soto junto a Álex Fusté, en una de sus conferencias anuales en León. JESÚS F. SALVADORES
María Jesús Soto junto a Álex Fusté, en una de sus conferencias anuales en León. JESÚS F. SALVADORES

El escenario de bloqueo de los suministros en los puertos, los centros logísticos y las redes de distribución del que están pendientes todas las economías mundiales servirá de punto de partida para la presentación de las previsiones de Andbank de cara al próximo ejercicio. Unas líneas maestras que se desgranaron hoy en la Conferencia Anual de Estrategia 2022 de Andbank, una cita fiel con los ahorradores que se celebra esta tarde en el Auditorio Ciudad de León.

El acto se realiza en colaboración con Diario de León y fue conducido por la directora de Andbank en León, María Jesús Soto. También aportó de nuevo su certera visión el economista jefe de la entidad, Álex Fusté. Además participaron expertos de las gestoras Nordea y J. P. Morgan.

Los analistas realizaron un repaso del humor actual de los mercados y de las principales amenazas que se ciernen sobre ellos en los próximos meses, con especial atención al comportamiento de la inflación, que jugará un papel muy importante en 2022, ya que podría determinar la caída o el relanzamiento de la Bolsa, lo que influirá en las expectativas de los inversores.

En el panorama que se expuso, la demanda se encuentra disparada, pero algunos bienes escasean al igual que la mano de obra porque en el año covid los empresarios fueron cautos en contratación.

También se abordó la influencia que tendrá la tardanza o no de China en reabrir sus instalaciones y sus fronteras, la crisis de los semiconductores y la desglobalización que inició el presidente estadounidense Donald Trump, como otros de los factores a valorar en las decisiones estratégicas del próximo año.

Sin olvidar, el grave problema de la energía que se vive y que incluye la subida de los precios de la luz, la inestabilidad de la situación del suministro de gas y del crudo. La persistencia o no de esas variables centrará parte del análisis.

Los conferenciantes hablaron de los cambios en los mercados financieros, que registran cada día nuevos máximos históricos, y del listado de problemas nuevos, con especial relevancia para la nueva ola de coronavirus que ha implicado nuevos cierres económicos en países de la Unión Europea, junto con la crisis energética, la disrupción de la cadena global de suministros e incluso el colapso del gigante inmobiliario de China.

Entre el catálogo de riesgos también se aborda la actitud de los bancos centrales, los cuellos de botella y la represión empresarial. Andbank ya adelanta que algunos de los considerados riesgos, quizás, son «transitorios», lo que abre otro horizonte para los inversores. Sobre la mesa se pondrán, además, las previsiones sobre posibles desplomes de los resultados empresariales y las expectativas para los mercados, que gozan actualmente de un apetito inversor elevado. Un ingrediente que no parece que desaparecerá en 2022.

En cuanto a la geopolítica, la Reserva Federal, que es el banco central de EE UU, viene marcando la dirección de la política monetaria desde 1945, pero enfrente se levanta cada vez más con decisiones díscolas el Banco Central de China.

Esos choques, que evidencian un trasfondo de conflicto empresarial y de poder entre el gigante asiático y el norteamericano, se siguen viendo como un partido de tenis para ver dónde cae la pelota. Diferenciar las cuestiones de seguridad nacional de los asuntos puramente comerciales permitió en el pasado algunos avances, pero el recorrido hacia una deseada estabilidad aún es largo y no se presenta fácil.

También siguen pendientes los inversores de las decisiones que determinarán la evolución de los tipos de interés y que van de la mano de la inflación. Si se dispara puede generarse nerviosismo por si la FED o el BCE optan por incrementar los tipos, pero si el Índice de Precios al Consumo se relaja, el mercado respira. En esa cuerda arriba y abajo pueden encajar muchas opciones inversoras.

Lo que hace más daño a los mercados es la idea de una inflación permanente. No obstante, en el desfase entre demanda y oferta seguramente caerá la demanda al finalizar los subsidios extraordinarios y la oferta se podrá volver a colocar en buena posición al gestionar los problemas de distribución derivados, fundamentalmente, por falta de mano de obra. En la conferencia se explicará la política fiscal expansiva que se ha utilizado, conocida como «helicoter money» con intervención de los gobiernos, y sus bancos centrales, que han financiado la demanda extra y como consecuencia han contribuido a elevar la inflación. La buena noticia es que hoy se está iniciando el camino opuesto, con una retirada de las ayudas. Así que cabe esperar que la nueva política monetaria más restrictiva contribuya a contener la inflación y que sea más transitoria para alivio de los inversores.

Andbank centra en los vaivenes de la inflación su análisis estratégico para 2022