sábado. 28.01.2023
TRIBUNALES

Anulan la sentencia que absolvía a una célula de adoctrinamiento del Daesh en Villahierro

La Audiencia Nacional no obliga a repetir el juicio celebrado en Madrid, pero rechaza los fundamentos básicos
Imagen panorámica del Centro Penitenciario Provincial de Villahierro. JESÚS F. SALVADORES
Imagen panorámica del Centro Penitenciario Provincial de Villahierro. JESÚS F. SALVADORES

La Sala de Apelación ha estimado un recurso de la Fiscalía de la Audiencia Nacional y ha anulado la sentencia de la Sección Cuarta de la Sala Penal que absolvió a cinco presos acusados de formar un grupo terrorista en las cárceles en favor de Daesh mediante el envío a otros reclusos de cartas con los postulados de la organización yihadista. Parte de los correos interceptados iban dirigidos a reclusos ubicados en el Centro Penitenciario Provincial de Villahierro.

La Sala devuelve la causa al tribunal sentenciador para que dicte nueva sentencia al apreciar que existen contradicciones entre los hechos probados y la calificación jurídica que hizo y que llevó a la absolución de cuatro de sus miembros.

Estaban acusados de los delitos de constitución de grupo terrorista, y, subsidiariamente, con carácter alternativo, de colaboración con una organización terrorista y de captación y adoctrinamiento terrorista. Para un quinto investigado, las acusaciones retiraron la acusación durante la vista oral.

La primera de las cartas recibidas en León es de fecha 28-1-2017, procedente de un recluso del Centro Penitenciario de Zuera en Zaragoza a un recluso de Villahierro, y está redactada en español.

En esta misiva, el remitente se alegra de que el recluso de la cárcel leonesa haya dejado de fumar. Este hecho es relevante ya que los internos más radicalizados no ven con buenos ojos que los musulmanes fumen porque lo consideran un pecado, al igual que drogarse o beber alcohol.

Además, le insta a llevar bien sus lecturas, rezos y estudios, así como la práctica de deporte. Este mensaje vendría a reforzar la estrategia de mantener una rutina de estudio del Corán y la Sunna y de práctica deportiva, con el objetivo de mantener la cohesión dentro de prisión y, al salir de la misma, estar en un buen estado, tanto espiritual como físico.

La segunda es de fecha 18-5-2017, y se escribe desde dentro de Villahierro con destino a Zuera, en Zaragoza.

«En León estoy creciendo»

El autor comenta que le han trasladado a Mansilla de las Mulas y dice que está creciendo cada día que pasa en la cárcel y que habría experimentado un cambio en su vida, por lo que está rezando, practicando deporte y leyendo. Hay una tercera de fecha 10-8-2017, que se remite desde León a Zuera, (Zaragoza), también escrita en español. El protagonista escribe al mismo remitente y le dice que le han condenado hasta el 2039, pero que tiene que seguir hacia adelante y no pensar en lo sucedido.

Lo más destacable de la presente misiva es cómo el líder reconoce la figura del destinatario, afirmando que es un «referente» para él, acreditando así la ascendencia que ejerce sobre él. También le dice que se está poniendo en forma en el gimnasio y en el patio, practicando deportes.

La superioridad islámica

En referencia a la vida en la cárcel y el sistema penitenciario, expresa un sentimiento de superioridad por profesar la religión islámica y afirma que no les podrán vencer porque tienen la ayuda de Alá, que aunque ellos quisieran no podrán con él, que es muyahidín por siempre, y a renglón seguido escribe el takbir «allahu akbar» («Dios es el más grande»), expresión que repite varias veces a lo largo de la carta.

Mantener más adeptos

La Sala de Apelación recoge algunos de los párrafos en los que el fiscal basa las contradicciones de la sentencia anulada como la correspondencia utilizada por los acusados. Según los jueces «su finalidad no es la de practicar la paciencia, la perseverancia y fortaleza en aras al cumplimiento de las respectivas responsabilidades criminales, sino mantener al mayor número de adeptos en el ideario yihadista para continuar en el momento de la salida de prisión con la defensa de la yihad radical. Esa misma finalidad de captar a otros presos para la causa yihadista y continuar su lucha tras su excarcelación es la que se afirma en los hechos que llevó a algunos de los acusados a hacer pintadas en las paredes de símbolos del Daesh, y a elaborar el «programa de patio», y todo ello siguiendo los postulados de la organización terrorista».

«De nada sirve que en los fundamentos el tribunal vuelva a desechar esa finalidad, y, de las misivas, diga que, aunque «expresan indudablemente su proximidad con las tesis radicales del islamismo violento, pero no se ha acreditado suficientemente que estén inculcando sus ideas a otros musulmanes con el objetivo de cometer atentados terroristas.

Anulan la sentencia que absolvía a una célula de adoctrinamiento del Daesh en Villahierro