miércoles 2/12/20
Infraestructuras

El apoyo de Italia y 300 proyectos realzan al Mediterráneo ante el olvido al noroeste

El Gobierno envuelve en una alianza transnacional el refuerzo inversor para el corredor del mercancías levantino
Un tren de mercancías accede por el ramal de la conexión a Galicia a la capital leonesa. JESÚS F. SALVADORES
Un tren de mercancías accede por el ramal de la conexión a Galicia a la capital leonesa. JESÚS F. SALVADORES

La brecha parece ya insalvable, si se opone el contenido que desenvuelven las iniciativas apegadas al Corredor Mediterráneo de mercancías y la posición raquítica que ofrece el desarrollo del corredor Atlántico.

Un abismo separa las posibilidades de los dos grandes eje europeos, intermodales, logísticos y ferroviarios, armados para la circulación fluida de mercancías a través del continente. Por si la ventaja del área levantina no era ya suficiente, después de ventilar en los dos últimos años más de 2.000 millones de inversión frente al erial presupuestario destinado al extremo noroeste, las posibilidades de éxito de expansión del corredor Atlántico a partir del enlace León-Gijón y León-Vigo se empequeñece n más tras exhibir el Gobierno que en el arco mediterráneo se perfilan más de trescientos proyectos de desarrollo, alentados con el apoyo y la alianza de Italia.

El noroeste, agraviado

El refuerzo al eje levantino acentúa la inversión de 7.000 millones anunciada hace una semana

Esta nueva revitalización del Corredor Mediterráneo se conoce a partir de las conclusiones y el contenido de debate del último foro Italia-España, que entre otros órdenes de actuación, remarcó la estrecha colaboración de los dos países para cimentar más capacidad, mejor posición competitiva, mayores dotaciones estructurales en esa autopista ferroviaria de hasta tres secciones de raíl que se abre paso desde la frontera francesa hasta más allá del sur de Cabo de Gata, como una arteria de desarrollo floreciente para el perímetro territorial más avanzado del país. El noroeste no deja de mirar con recelo y sensación de agravio esta fiebre inversora que vincula al Gobierno de España con el corredor Mediterráneo, al que le acaba de anunciar hace menos de una semana una inversión de hasta siete mil millones de euros, con el fin de apuntalar mejor sus capacidades logísticas, de estructura de transportes, el soporte de comunicación intermodal.

La velocidad de crucero en todo lo que se mueve al lado del Corredor número 7 de las grandes autopistas de transporte para Europa contrasta con la luz corta que alumbra las posibilidades que anhela el noroeste, para certificar junto al desarrollo de las estructuras logísticas una opción de futuro económico en un territorio debilitado por el empobrecimiento estructural y la debilitada pirámide poblacional. El Corredor Atlántico debe comenzar a avanzar desde León hacia los puertos gallegos y asturianos con aportaciones económicas del mecanismo Conectar Europa al que debe concurrir con proyectos específicos desde el próximo 1 de enero, para una periodo plurianual de siete años (2021-2027); el segmento noroeste de la península no ha definido ni una de esas actuaciones con las que quiere concurrir a una maná de más de treinta mil millones de euros.

Hace casi tres años que los empresarios del noroeste se percataron de la segunda oportunidad de desarrollar este territorio a través de los planes de fomento del transporte que aporta la Unión Europea. En ese afán, se miraron en el espejo corporativo de la plataforma de fomento del corredor. En vísperas de llamar a la puerta de Bruselas para lograr financiación, el Levante llega sobrado de obras en las que invertir; el noroeste, aún no sabe por cuál comenzar.

El apoyo de Italia y 300 proyectos realzan al Mediterráneo ante el olvido al noroeste