domingo 29/11/20
Problemas en el sector

Las autoescuelas apremian más examinadores para aliviar un colapso que las tiene «al límite»

La plantilla ha pasado en una década de diez a cinco profesionales y el sector avisa: «El tapón es mayor cada semana»
Un examinador con una alumna durante una de las pruebas prácticas para obtener el carné de conducir. JESÚS F. SALVADORES
Un examinador con una alumna durante una de las pruebas prácticas para obtener el carné de conducir. JESÚS F. SALVADORES

El plantel de examinadores de conducir en León ha experimentado en los últimos años un recorte continuo que lo ha dejado reducido a tan sólo un coordinador y cinco examinadores. Una cifra muy baja para atender el enorme atasco que sufre el sector debido a las restricciones que ha impuesto la pandemia del coronavirus. Los exámenes teóricos para obtener el carné de conducir se realizan con la periodicidad habitual pero los prácticos sufren un atasco brutal a consecuencia fundamentalmente del confinamiento decretado el pasado mes de marzo en el primer gran brote de la crisis sanitaria.

«La situación es muy preocupante, estamos al límite», reconocen abiertamente los profesionales del sector. De hecho, la Asociación de Autoescuelas de León ya se ha dirigido a los responsables de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) para apremiar a la Dirección General de Tráfico a tomar cartas en el asunto y aumentar la plantilla en la provincia de León. «Hay muy pocos examinadores para las necesidades actuales», subrayan.

Más de un millar a la espera

Traducir el colapso en una cifra precisa es complicado pero el sector calcula que hay más de un millar de alumnos con el teórico aprobado que están esperando para examinarse del práctico y obtener así el carné de conducir. «Antes se podía aprobar el carné en dos semanas; ahora apruebas el teórico y con suerte el práctico lo puedes hacer en dos meses», acentúan de forma gráfica.

En el escrito remitido a la CNAE, el presidente de la Asociación de Autoescuelas de León, Vicente, González, recordó que a la provincia, con una población de 470.000 habitantes le corresponderían (tomando como referencia el ratio habitual de 1,6x100.000) ocho examinadores más un coordinador. Tres efectivos más de los que tiene ahora y cuya incorporación sin duda aliviaría notablemente la presión que ahora padecen.

Plazo muy largo
«Antes el carné podían ser 2 semanas; ahora sacan el teórico y el práctico tardan dos meses, con suerte»

Pero incluso el plantel actual formado por cinco profesionales y un coordinador es ficticio, tal y como advierte el sector. «El coordinador está de vacaciones y ya no se reincorporará al trabajo porque el próximo mes se jubila. Además, un examinador ha aprobado una promoción de nivel superior por lo que si no encuentra acomodo en el equipo de examinadores —de coordinador— también se irá. Y en el primer trimestre del próximo año, según nuestros datos, en febrero, se jubilan dos examinadores más.

Jubilaciones
El plantel lo forman un coordinador a punto de jubilarse y cinco más, pero dos se jubilarán en febrero

«Las autoescuelas de la provincia están llegando a su tope. La carencia de examinadores está provocando una situación de colapso que apunta a empeorar en los próximos meses por unas jubilaciones que, si no se actúa pronto, menguarán los examinadores hasta un punto insostenible», advierten los profesionales.

Todos ellos recuerdan con pesar que hace una década el plantel de examinadores en activo en la provincia era de diez profesionales: el doble que ahora

Nuevo Sistema de asignación

La Dirección General de Tráfico está introduciendo un nuevo sistema de asignación de exámenes que establecerá cupos a las autoescuelas con el compromiso que cada una examine al menos una vez cada cuatro semanas. Un sistema vigente en muchas jefaturas provinciales y que en León se implantará de forma inmediata, aunque todavía sin una fecha oficial para comenzar a funcionar y ayudar a aligerar el actual colapso que sufren los centros leoneses. El problema es que con un número tan limitado de examinadores, el cupo que corresponderá a cada autoescuela será pequeño, lo que impedirá que todos los alumnos que estén preparados se puedan examinar, quedando el resto en lista de espera para la siguiente convocatoria, lo que mantendrá ese atasco superior a los dos meses para realizar el examen y bastante más amplio para los alumnos que suspendan, porque tendrán preferencia los que estén ante su primera convocatoria sobre el resto.

Las autoescuelas apremian más examinadores para aliviar un colapso que las tiene «al...