martes 21/9/21

Una avalancha sepulta a una máquina pisapistas y su operario en Leitariegos

Tras sufrir el alud el hombre logró salir por sus propios medios sin sufrir daños .
La máquina accidentada en una imagen de otra jornada.

Las copiosas nevadas que durante la última semana han colmado las pistas de esquí de Leitariegos, con cerca de un metro y medio en sus niveles máximos, y el fuerte temporal de viento provocaron en las vísperas del fin de semana una avalancha en la zona de mayor altitud de la estación.

Fue a las 22.00 horas del jueves, cuando los operarios de las máquinas pisapistas realizan su trabajo habitual de acondicionamiento de las áreas esquiables para dejarlas listas para la jornada siguiente. Ese alud de nieve sepultó uno de los vehículos pisapistas en la conocida zona de la Ferradura, en la pista El Neveiru (con 385 metros de longitud), ubicada en la zona alta de la estación del Valle de Laciana.

El operario de la estación pudo abandonar —sin sufrir daño alguno— la máquina por sus propios medios, por un espacio situado en la parte superior de la pisapistas, en menos de diez minutos. El vehículo continuó trabajando a pesar de que la nieve que lo sepultó rompió los cristales de sus ventanas, como incidencia más destacada.

Al día siguiente la acumulación de nieve no permitió poner en servicio el telesilla triplaza denominado Gobia, que llega hasta los 1.800 metros, con el consiguiente malestar de los usuarios, a los que únicamente se les comentó que ese remonte no abría por precaución ante rachas de viento previstas.

Recuerdan, además, que dado que las avalanchas siempre se producen en la misma zona, la estación debía realizar voladuras controladas para provocar los aludes y evitar que por sorpresa puedan provocar accidentes. Este incidente en Leitariegos por la acumulación de nieve se suma al alud que sufrió San Isidro el viernes en la ladera del Pico Toneo, sepultando los cañones de producción de nieve artificial de esa zona, pistas del área de Cebolledo. Provocó daños en el cable tractor de pértigas de algunos de los cañones.

Fuentes del equipo de gobierno confirmaron ayer a este periódico que si fuera necesario, ante más acumulación de nieve en los próximos días, dado que las previsiones así lo apuntan, estudiarán voladuras controladas en los dos enclaves invernales que gestiona. No obstante, precisaron que se trata de una «tarea compleja» y que estudiarán los casos y se ejecutarán «si la seguridad de las estaciones así lo precisa».

Quejas en Laciana

Por su parte, los usuarios de Leitariegos se quejaron el domingo de la falta de personal de este espacio blanco, tras comprobar que dos remontes estaban cerrados en el día de más afluencia de la temporada y en pleno fin de semana. Las largas colas por la avería de la silla triplaza de la base de la estación provocaron que multitud de esquiadores quisieran plantear una reclamación a la Diputación.

Ante este asunto, la institución provincial admitió ayer que efectivamente la plantilla durante los últimos días se ha visto mermada en Leitariegos por encontrarse tres trabajadores de baja desde el viernes. No pudieron ser sustituidos por falta de tiempo suficiente para realizar estos trámites. Entre los empleados de baja está el propio operario de la máquina pisapistas —es vecino de Palacios del Sil— que sufrió una avalancha el jueves en la parte alta del enclave. El accidente no le causó heridas graves, pero sufrió golpes en los brazos que le han obligado a mantener una convalecencia.

Una avalancha sepulta a una máquina pisapistas y su operario en Leitariegos