miércoles 19.02.2020
Juegos de azar

El bar JJS reparte entre sus clientes casi tres millones

Vende 45 décimos del 82.283, primer premio de la Lotería Nacional
Javier Fernández, a la derecha, repartió ayer entre sus clientes 2,7 millones de euros. FERNANDO OTERO
Javier Fernández, a la derecha, repartió ayer entre sus clientes 2,7 millones de euros. FERNANDO OTERO

«Es la mayor satisfacción que he podido tener en mi vida», celebraba ayer el propietario del bar JJS, Javier Fernández, que, después de «más de treinta años como autónomo», repartió entre sus clientes 2,7 millones de euros del primer premio de la Lotería Nacional que se celebra cada sábado.

Vendió 45 décimos del 82.283, dotado cada uno con 60.000 mil euros. Los había comprado en la Administración número 1 de Carrizo de la Ribera, regentada por Severino Martínez García, quien le comunicó por teléfono poco después de la una de la tarde la lluvia de millones que había caído sobre su establecimiento. Tuvo que frotarse los ojos y darse algún pellizco.

«Lo miré varias veces en el teletexto», recuerda el hostelero, que además se había quedado con uno de los billetes agraciados. Aprovechará ese dinero caído del cielo para tapar «algún agujero» y darse algún que otro capricho. De todas formas, lo que más ilusión le «hizo» cuando lo supo es que «muchos vecinos del barrio también podrán disfrutarlo». Los conoce a todos perfectamente.

"No me quería retirar sin dar un premio importante", asegura Javier Fernández, dueño del JJS

Es la primera vez que la suerte le sonríe en un sorteo de este tipo. «No me quería retirar sin dar un premio», señaló Javier Fernández, que ayer alargó su jornada matinal de trabajo. No bajó la trapa hasta prácticamente las seis de la tarde, cuando «terminó la fiesta» y salió el último cliente del JJS, donde la alegría se desbordó durante una jornada frenética. «Estoy muy emocionado», reconoció el propietario, que abrió las puertas de su bar hace ya 33 años y desde entonces nunca había dado un premio relevante de la lotería.

E, incluso, pudo ser todavía más jugoso. Javier Fernández devolvió una serie y media —900.000 euros— de ese 82.283 que venía cargado de millones. Lo cuenta Severino Martínez, quien reveló como el JJS «siempre compra un número terminado en 3». Es la única exigencia. Lo demás ya es cosa del azar.

Para el dueño de la administración coyantina fue también una alegría enorme, aunque ya tenía algo de experiencia. Había repartido antes otros premios importantes, pero el de ayer le hace «una ilusión especial» porque está «a las puertas de la jubilación» y eso lo convierte, si cabe, en «más emocionante».

El bar JJS reparte entre sus clientes casi tres millones