viernes 03.07.2020
Balance del primer año al frente del Ayuntamiento de León

Los barrios siguen en decadencia tras un año de mandato sin apenas actuaciones

La suciedad en algunas zonas, el «abandono de los parques o la escasa iluminación» lideran la lista de quejas
Sabina, Flory y Yolanda, vecinas de Puente Castro, denuncian el estado «lamentable» en el que se encuentra el puente. RAMIRO
Sabina, Flory y Yolanda, vecinas de Puente Castro, denuncian el estado «lamentable» en el que se encuentra el puente. RAMIRO

Las reivindicaciones de los barrios apenas han cambiado en el primer año de mandato municipal y las conoce bien el alcalde José Antonio Diez. Casi ninguna es nueva. Algunas, incluso, llevan tiempo en los cajones del Ayuntamiento, que a principio de 2020, antes de que estallara la pandemia, mantuvo una ronda de contactos con todos los barrios para establecer el calendario de prioridades. Y ejecutarlas, en la «medida de lo posible», según se comprometió el propio equipo de gobierno a través de un correo electrónico enviado en abril a los vecinos. La iniciativa sigue en marcha.

Otras reclamaciones, en cambio, son más recurrentes y las comparten la mayoría de los distritos. De hecho, el mal estado de las aceras, de los parques infantiles, la suciedad o la escasa iluminación parecen problemas enquistados en la ciudad, crónicos, incluso, cuanto más se aleja uno del centro, donde los jardines tienen mejor pinta.

Sorprende, en cambio, la imagen «lamentable» que ofrece el río Torío a su paso por Puente Castro. «Bienvenidos a la jungla», ironiza Flory Fernández, de la asociación Aljama, mientras se adentra, junto a dos vecinas, Yolanda y Sabina, en la zona donde descansan los arcos de medio punto del puente principal. Parece un manglar.

Postura común
Denuncian el «abandono» generalizado de aceras y calzadas en muchas zonas de la ciudad

«Hay escombros de obra y el agua se ha llevado todo el entramado de madera que pusieron. No hay vigas y la base del puente está prácticamente en el aire», denuncian. Se ven las piedras levantadas, suciedad y mucha maleza. Tanta, que crece sin control por el paseo. Los árboles tampoco perdonan y sus raíces han arrancado de cuajo unos cuantos adoquines. «Es un peligro caminar por aquí», critican. Llevan así bastante tiempo.

Adoquines levantados por las raíces. MARCIANO

Tampoco ha mejorado la situación en El Crucero. «En la calle Laureano Canseco aún vive gente y cualquier día se derrumba el tejado. Lo conoce el Ayuntamiento, como los problemas que genera el solar de Bodegas Armando, en el Paseo de Salamanca (número 5)», asegura Laudelino Rivera Alonso, de la Asociación Quevedo, que reclama también una solución para una casa de la avenida de Doctor Fleming. «Se quemó, tiene unas grietas muy grandes y en el bajo hay un bar con terraza, que, espero, esté autorizado», avisa.

Compromiso municipal
El Ayuntamiento pide una lista de prioridades para «ejecutarlas» si lo permite el presupuesto

Los espacios con luz escasean, pero eso es una queja compartida, como aclara Javier Argüello, presidente de la Federación de Asociaciones Vecinales Rey Ordoño. «Hace falta más alumbrado y que terminen la renovación que arrancó hace un año», demanda. Para él, son muchas las calles donde la intensidad es baja. Pone de ejemplo los barrios de San Mamés, La Vega, El Crucero y Carbajal-Campo de golf, así como la avenida de Asturias y Mariano Andrés, «por citar algunos», matiza.

Lamenta, del mismo modo, «el abandono generalizado de los parques y jardines». Flagrante en el caso del de la avenida de Nocedo, Ángel Barja, Mastín Leonés o la Corredera. Tampoco sale bien parado del análisis el mobiliario urbano de la ciudad. Piden que se pinten todos los bancos y farolas, se repongan las papeleras y se instalen marquesinas en todas las paradas de autobús, que debería «aumentar las frecuencias «para acercar los barrios al centro». Y viceversa.

Los vecinos del Crucero piden que se solucione el problema de los edificios abandonados. MARCIANO PÉREZ

Javier Argüello ha constatado en las reuniones con las distintas asociaciones de León que se echa en falta una limpieza más eficiente de las calles y pide, al respecto, que se «incremente el número de contenedores de reciclaje».

Problemas más específicos han trasladado al concejal de Participación Ciudadana, Nicanor Pastrana, los vecinos que todavía residen en el Casco Antiguo. «El ruido y la gentrificación» han vaciado el barrio. Los que aguantan denuncian, como ocurre en otras zonas, el «abandono general en cuanto al mantenimiento de las aceras y las calzadas», aclara Argüello.

Destaca también la reivindicación que hacen desde Distrito 8-Cantamilanos, Mariano Andrés, Barrio de la Inmaculada y San Mamés. Solicitan el impulso del Plan Edusi para ejecutar proyectos que dinamicen los barrios. «A día de hoy, de los 28 millones de euros previstos, se desconoce la cuantía que se ha materializado, pero en la zona no se ha realizado ningún proyecto», traslada.

Casa en mal estado en Doctor Fléming. MARCIANO

Sobre la mesa del alcalde

En este sentido, el Ayuntamiento sabe de las carencias que presentan los barrios de León. La Concejalía de Participación Ciudadana envió el pasado mes de abril, en pleno estado de alarma, un correo electrónico a las diferentes asociaciones de vecinos para que plantearan las tres intervenciones más importantes en cada uno de los distritos.

«Os enviamos de nuevo el formulario de la consulta vecinal para que nos indiquéis las tres actuaciones municipales que veis más necesarias en vuestro barrio. Con vuestras propuestas elaboraremos un listado de prioridades que el Ayuntamiento se compromete a ir ejecutando en la medida de las posibilidades municipales. Somos conscientes del tiempo y el esfuerzo que os requieren vuestras ocupaciones cotidianas, pero también estamos convencidos de que vuestra participación es imprescindible para mejorar los barrios y hacer de León ese municipio del siglo XXI que las leonesas y leoneses nos merecemos», animaron en el email. Toda una declaración de intenciones, a expensas del presupuesto. Compromiso incluido.

Los barrios siguen en decadencia tras un año de mandato sin apenas actuaciones