jueves 5/8/21

Bólido con pila de hidrógeno

Tresca se suma al proyecto RTULE para el diseño de un Fórmula 1 por los universitarios
En la construcción del Fórmula 1 también participan alumnos de FP del Giner de los Ríos. DL

Tresca Ingeniería, muy implicada en el desarrollo del hidrógeno como combustible y en la descarbonización de la industria y la sociedad, se sumó ayer al equipo RTULE, impulsado desde de la Escuela de Ingenierías, con el que los universitarios —en colaboración con alumnos de FP del Giner de los Ríos— desarrollan monoplazas para participar en la conocida como Formula Student que cada año cita —a excepción de la pandemia— a las universidades más punteras a nivel internacional en el circuito inglés de Silverstone.

El RTULE (Racing Team Universidad de León) ha proyectado y fabricado hasta el momento seis modelos de vehículos de inercia y pretende dar el salto, ahora, al motor eléctrico alimentado mediante una célula de combustible a base de hidrógeno verde, lo que supondrá un paso más en su camino hacia su auténtico objetivo: el desarrollo de vehículos autónomos libres de emisiones contaminante, así como la difusión del conocimiento acerca del hidrógeno como vector energético.

El responsable de RTULE, el profesor Pedro Salvadores, destaca que con la partida presupuestaria aportada por Tresca se podrá avanzar en el desarrollo de sus vehículos, así como en la difusión del conocimiento sobre automoción entre los jóvenes. Su idea es retomar el diseño y producción de este vehículo después del verano, con la vista puesta en la participación en las carreras internacionales de coches Fórmula Student y en el Proyecto Galileo Energía Gravitatoria, financiado por el Fecyt, que finalizará con una carrera en Puebla de Sanabria en mayo de 2022 y que servirá para testar la buena marcha de los prototipos del equipo.

El director general de Tresca Ingeniería, Francisco Carro, explica que el vehículo propulsado por hidrógeno verde «constituye un paso hacia delante en lo que ya conocemos como vehículo eléctrico, pues supone sustituir las baterías actuales por células de hidrógeno que producen energía eléctrica».

Este convenio, firmado ayer ante el rector, Juan Francisco García Marín, abre un puente de colaboración entre el equipo de la Escuela de Ingenierías y Tresca Ingeniería que beneficiará a ambas partes. Para Francisco Carro, «es un honor poder participar en un proyecto como este, que tanto valor tendrá para el futuro de los usos del hidrógeno como vector energético y que, además, permite fomentar una educación de calidad, basada en aprendizaje de contenidos, pero también prácticos».

Bólido con pila de hidrógeno