domingo 26/9/21

El bombeo, la línea más recta para restañar la catástrofe

El bombeo parece la única opción acertada para acabar con los problemas que ocasionó el paso de la horadadora. Los pueblos afectados por el reventón de manantiales y fuentes de la zona, la fuga de agua hacia Asturias y la inacción de las administraciones ante la causa y la consecuencia de las filtraciones, esperan por una solución desde hace casi tanto tiempo como el que ha durado la obra. Sus protestas y acciones ante organismos de la Unión Europea han logrado que, al menos, los entes gubernamentales reconozcan el desastre ambiental causado.

No hay tanta unanimidad a la hora de habilitar una medida efectiva para que el agua regrese a los regatos que secó el túnel. «Bombead», apuntan los damnificados. Pero Adif no está por la labor de devolver por vía directa a León el agua que se escapa por el interior de las galerías, por el resquicio que abrió el túnel ferroviario bajo la cordillera cantábrica.

Hace años que ya se planteó esa alternativa, la única posible ante la imposibilidad de sellar el terreno roto por el que escapa el agua. La crisis, que frenó la obra de Pajares, también enfrió y acalló la alternativa técnica, mientras parecía que el caudal de agua que se salta las arterias del cordal iba a quedar en un plano olvidado. El tiempo pasa y el agua no regresa. Ahí, la batería de iniciativas judiciales y administrativas de los habitantes de los pueblos afectados, ha logrado devolver a flote la actualidad de este problema que no encuentra soluciones a la altura de su magnitud. Adif entiende que no es posible bombear el agua a través de las galerías ferroviarias porque conlleva levantar la estructura desplegada para el paso del tren, lo que redundaría de forma perjudicial para los planes (los últimos) de poner en servicio la Variante a finales de 2022. No hay espacio físico para asentar una tubería que traiga de vuelta el agua al territorio leonés que la perdió. Los afectados, le enseñan otra puerta a Adif: el puerto Pajares. «Que suban el agua por esa brecha, que resultará más efectivo para tomar desde la cabecera la solución que restañe el daño que ocasiona la sequía de manantiales y fuentes», replican.

A estas alturas de proceso, luego de casi dos décadas desde que se inició la intervención de los túneles, del mismo periodo temporal en el que se acumulan las pérdidas de agua y económicas para los recursos de la zona, están clarificadas casi todas las cuestiones que derivan de este daños medio ambiental sin precedentes en una obra declarada de interés y que ha contado con inversiones cuantiosas aportadas por la Unión Europea. Todas, salvo las responsabilidades derivadas del efecto. Y restañar la catástrofe, que empieza por devolver el agua al cauce de León que perdió por el túnel.

El bombeo, la línea más recta para restañar la catástrofe