sábado 28/5/22

La escalera de color que representa la secuencia de los lucernarios en el pasillo peatonal que cubre la vía de acceso norte a León ya tiene varios ojos de vigilancia; dispuestas de forma estratégica, para captar todos los ángulos posibles, varias cámaras captarán lo que suceda en esta zona, que en pocos días debería estar al servicio de los leoneses.

La nueva senda tiene recta y curva, encajonada entre paredes y tapias del interior de edificios de la calle Astorga, a los que ahora ha dado la vuelta, y ofrece la opción de vistas principales, al poniente, sin la maraña de las vías que van ocultas.

En el negociado para asumir este nuevo espacio, el Ayuntamiento de León echó el resto en evitar asumir el mantenimiento de esta estructura arquitectónica que es vital en la decoración del paseo que está por abrirse. Pero también de la estructura de ventilación del túnel subterráneo que atraviesa el tren.

El mantenimiento de los lucernarios corre a cargo de Adif, por esa circunstancia que incide en la estructura ferroviaria; el filtro de la luz, la ventilación; y la sujeción en un material caro que resultaría lesivo para la administración municipal. Exutorio, es el término que decantó la balanza en el pulso hacia los intereses municipales, en ese pulso negociador en el que se establecieron los flecos para la cesión de espacios.

Queda sin resolver la cuenta del solar que amenaza con interferir en el discurso de la ciudad, que se quitó los obstáculos de los hierros del ferrocarril del horizonte y ha terminado por abocar a un perfil de arrabal, entre más de diez mil metros sin uso, acordonados por el sistema alambrada que crea incertidumbre e inseguridad entre la ciudadanía. Así, desde las esquinas de la valla que enreja los límites del cemento que revocó el área ferroviaria de León, se aprecia una zona de exclusión, que no agrada al vecindario.

En la intervención de los legajos de cesión de los terrenos se echa en falta un acuerdo provisional de uso, que esta vez ya no estaba condicionada por el uso ferroviario.

La integración del tren en la capital leonesa acaba con una esquina rota, bien lejos de aquel proyecto fascinante con el que los planos se llenaron de viviendas y edificios que aparentaban ser rascacielos junto a la marquesina que se salvó de las llamas.

Cámaras de vigilancia para mantener los lucernarios a salvo de la tentación de los...
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