martes 25/1/22

La nueva estrategia aborda una compleja redistribución de pacientes, profesionales y tareas con modificaciones que afectan al mapa sanitario (entrezonas), y suponen redistribuir a la población entre los sanitarios (intrazona) y cambiar tareas entre el equipo (intraequipo). El documento remarca que «no desaparecerá ninguna zona de salud», pero que «los cambios demográficos, las mejoras en las infraestructuras y la disponibilidad de transporte tanto público como privado aconsejan una revisión profunda en las diferentes Zonas Básicas de Salud» que implica redefinir las delimitaciones «para mejorar la eficiencia y la sostenibilidad del sistema sanitario, que no cambia desde 1988». Esos nuevos perímetros de las Zonas Básicas de Salud se establecerán atendiendo a criterios geográficos, socioeconómicos, demográficos, laborales, epidemiológicos, culturales, climatológicos, de vías de comunicación, de recursos sanitarios y otros relacionados con la optimización en la ordenación de los recursos y la respuesta a las necesidades sanitarias de los ciudadanos. Se evitará que haya zonas con menos de 5.000 habitantes, y también se dará soluciones para aquellas que no cumplen los 30 minutos máximos de distancia al centro de salud.

Cambios «necesarios» en un mapa sanitario sin tocar desde 1988 en CyL