miércoles 21/10/20
Empleo

Campo y servicios alivian agosto, pero hay 3.321 parados más que hace un año

Actualmente hay 3.829 leoneses inmersos en regulaciones de empleo, por fuerza mayor o no
paro

León tuvo, junto a las provincias de Navarra, La Rioja y Huelva, un respiro en agosto y el paro descendió en 717 personas. No obstante, la reducción del desempleo propiciada principalmente por los trabajos temporales en la agricultura (286) y los del sector servicios (327) no logra recuperarse a niveles del pasado año en esta misma fecha, cuando había 3.321 parados menos: 30.506 el último día de agosto frente a los 27.185 del mismo día en 2019, según los datos publicados ayer por el Servicio Público de Empleo.

En cuanto al perfil, de las personas que están en la lista del paro, más de la mitad tienen 45 años de edad y hay 2.379 menores de 25 años, prácticamente los mismos que entre esa edad y los 29 años, de manera que ya hay más de 5.000 jóvenes sin trabajar en la provincia. Estos grupos de edades están entre los grandes perdedores de la pandemia, puesto que sus contratos van casi siempre ligados al turismo y a la temporalidad. No en vano, uno de cada nueve contratos firmados en León en agosto correspondió a menores de 25. Esta tendencia ha provocado una verdadera debacle en el sector servicios, donde actualmente hay 20.691 parados, lo que equivale a dos terceras partes del paro total de la provincia.

La brecha de género es otro de los fenómenos que pone de relevancia la estadística conocida ayer, puesto que frente a los 12.926 hombres sin empleo hay 17.580 mujeres.

Tocados

El sector servicios, pese al pequeño empuje de agosto, tiene 20.691 desempleados en León

En cuanto a las afiliaciones, también han crecido, pero no lo suficiente para soportar la pérdida de empleo y la caída de la población activa. Hay 1.373 afilados más que hace un mes, pasando hasta los 158.138 cotizantes. Son 3.510 menos que en el mismo mes del año pasado. En cuanto a los autónomos, el mes pasado se perdieron doce en los registros de las afiliaciones, aunque en términos absolutos hay 669 menos que hace un año, según la estadística del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

La perspectiva de los Erte es otro de los asuntos abordados en los datos aportados ayer por el ministerio. Y no pinta bien. Aún hay 3.373 personas inmersas en un expediente de regulación de empleo temporal que están contratadas por 1.496 empresas, lo que quiere decir que o bien son autónomos con un solo empleo o pequeños negocios con pocos trabajadores a su cargo. Esto en el caso de los Erte por fuerza mayor. De los afectados por expedientes provocados por el covid sobresale que el último día de agosto quedaban solo 456 personas en esta situación de 104 empresas.

A nivel nacional, según informó Colpisa, destaca que el mercado de trabajo no ha podido aprovechar el tirón de toda la campaña de verano después de un mes de agosto en el que el número de parados ha aumentado en 29.780 personas. Los rebrotes por coronavirus, las restricciones a la actividad y, sobre todo, los vetos de los vecinos europeos para los turistas que pasaran sus vacaciones en España explican esta realidad. El número de desempleados registrados alcanza los 3,8 millones. Al mismo tiempo, se han creado 6.822 puestos de trabajo con lo que la Seguridad Social cuenta con 18,8 millones de afiliados, muy lejos de los 19,5 millones que tenía hace un año.

Malas edades

Más de 5.000 jóvenes no tienen trabajo, pero el paro se ceba con los mayores de 45 años

El aumento del paro es inferior al que se ha producido en ese mismo mes en los últimos cuatro años. En buena medida se debe a que muchos ciudadanos han dejado de buscar activamente empleo —así lo reflejaba la última EPA— a la espera de la evolución del coronavirus por el cierre de numerosas empresas. El paro ha subido sobre todo en las actividades del sector servicios con 20.200 desempleados más. Por su parte, en la construcción se ha elevado en casi 8.000 personas y otras 3.000 en la industria. Solo la agricultura ha conseguido reducir el número de parados en unos 13.500 este mes. El colectivo de ciudadanos registrados ‘sin empleo anterior’ ha vuelto a subir más de 11.000 personas motivado por la exigencia de muchas ayudas de estar inscrito en el paro así como de varias pruebas selectivas que también lo requieren en el sector público. Además, agosto ha dejado una cifra que ya es un aviso de cara a los próximos meses cuando la actividad turística sea aún más reducida: en el último mes se han firmado 1,1 millones de contratos, un 26% menos de los que se rubricaron hace un año. De ellos, el 8,6%, indefinidos. La ausencia de esas 400.000 contrataciones refleja la falta de actividad ligada al turismo, sobre todo desde mediados de mes; y anticipa la desconfianza de los empresarios para asumir más puestos de trabajo de cara a las próximas semanas ante la incertidumbre actual, según Randstad. En términos de creación de empleo, en agosto nunca se había incrementado el número de cotizantes, por el efecto del fin de los contratos temporales. Pero en este año atípico el número de afiliados ha crecido en cerca de 7.000 personas, el primer incremento de cotizantes un mes de agosto en toda la serie histórica. En cualquier caso, las expectativas eran más optimistas tras el fin del estado de alarma, en junio. Los empresarios confiaban entonces en que el impulso llegara en julio y agosto tras la sangría de marzo a junio. Julio fue un mes bueno, con 161.000 empleos más, pero la evolución epidemológica ha impedido una recuperación más vigorosa en agosto. A partir de ahora, como ocurre habitualmente, el mercado laboral comenzará a mermar con más destrucción de empleo ante el final de una temporada turística que se mantiene en el chasis.

Mucho por recuperar España tiene unos 450.000 afiliados menos de media con respecto a los que contaba en febrero, justo antes de que se declarara el estado de alerta. Y unos 528.000 cotizantes menos que hace un año, según los datos del Ministerio de Inclusión y Seguridad Social. En el peor momento de la pandemia, entre marzo y abril, llegaron a destruirse casi un millón de empleos de los que se han recuperado una tercera parte. Y ello sin contar con los más de 800.000 trabajadores que todavía siguen en Erte. Son unos 300.000 menos que en julio y quedan lejos de los 3,3 millones de abril.

El dato de empleo de agosto supone el cuarto mensual consecutivo en el que el sistema suma ocupados tras la pandemia. Históricamente, este mes solía arrojar un dato negativo por el efecto de las bajas de trabajadores contabilizadas el último día del mes, cuando muchas empresas despedían a sus empleados veraniegos. En esta ocasión, el pasado día 31 se contabilizaron casi 212.000 bajas.

Campo y servicios alivian agosto, pero hay 3.321 parados más que hace un año