viernes 22/10/21

Las carreteras leonesas contabilizan 28 tramos negros por alcohol y drogas

Un estudio financiado por la DGT usa un algoritmo extraído de los datos de los accidentes
En la N-630 se registra peligro por estupefacientes. RAMIRO

Las carreteras de la provincia de León contabilizan 28 puntos en los que resulta peligroso conducir por la utilización de alcohol y drogas frecuente entre los conductores que las transitan. Se trata básicamente de carreteras comarcales, de acuerdo a los datos del estudio RiskMent financiado por la Dirección General de Tráfico, que ubica solamente tres tramos de viales nacionales en su estudio para la provincia de León.

Los tramos de mayor riesgo se sitúan en la N-601, a la entrada de León (Valdelafuente) y en el cruce con la N-625. También se refleja la peligrosidad de la N-630 en el entorno de La Copona, la N-120 en Astorga (vial hacia San Justo de la Vega) y la LE-114 en La Bañeza (salida hacia Santa Elena de Jamuz). La N-VI en las inmediaciones del límite con la provincia de Zamora (Benavente) no escapa a esta dinámica. La CL-622 en el alfoz de la capital a la altura de Vilecha, la LE-413 entre Villadangos del Páramo y Carrizo de la Ribera, la N-625 en Quintana de Rueda, la CL-626, el cruce de Orzonaga, la N-601 en Mansilla de las Mulas. Se incluye también la LE-6427 entre Veguellina de Órbigo y Estébanez de la Calzada, la LE-420 en Villoria de Órbigo, la misma vía en el entorno de Huerga de Garaballes. La LE-411 en Laguna de Negrillos es otro punto de los de interés en este estudio, que incluye la LE-512 en el cruce de Cubillas de los Oteros, la LE-6517 entre Villalobar y Cabreros del Río o la N-625 en Quintana de Rueda. Posteriormente se fijan una serie de puntos de riesgo medio que completan la nutrida relación de hitos kilométricos en los que se producen estas circunstancias. Ocho de ellos están en El Bierzo.

El estudio, al que ha tenido acceso El País, establece una serie de variables basadas en un algoritmo para determinar qué tramos concretos de carretera son especialmente sensibles a un conductor que circule tras haber consumido alcohol, drogas o sustancias psicotrópicas. En concreto este informe RiskMent identifica más de 3.200 tramos en vías interurbanas y los clasifica en tres categorías, de más a menos peligroso. La información aparece expuesta en un mapa donde se detallan solo los 760 más conflictivos, calificados como de riesgo medio y alto. No aparecen ni Cataluña ni el País Vasco dado que ambas regiones tienen trasferidas las competencias en materia de seguridad vial.

El trabajo se basa en información de 2018 y es obra del centro de investigación Crímina para el Estudio y Prevención de la Delincuencia, un organismo vinculado a la Universidad Miguel Hernández (Elche).

Las carreteras leonesas contabilizan 28 tramos negros por alcohol y drogas