domingo 20.10.2019
INGENIERÍA

El coche cinético de la Universidad supera en su primera carrera los 60 kilómetros por hora

El bólido, pilotado por un miembro del equipo Movistar, inicia su entrenamiento para el próximo Campeonato de Europa
El prototipo diseñado en León en un momento de la competición realizada en las calles de la localidad orensana de Rivadavia.  RTULE
El prototipo diseñado en León en un momento de la competición realizada en las calles de la localidad orensana de Rivadavia. RTULE

Los alumnos de la Escuela de Ingenierías de la Universidad de León estrenaron ayer su vehículo cinético de alta competición en las calles de la localidad orensana de Rivadavia, que además sirvió para protagonizar uno de los programas que está grabando el Equipo Movistar de Fórmula 1, al que este bólido diseñado y fabricado en León —gracias a la participación de los alumnos del instituto Giner de los Ríos— ha conquistado por su línea aerodinámica y su capacidad, ya que a pesar de no contar con motor, es capaz de superar los 110 kilómetros por hora. Las características del circuito urbano en el que el bólido se estrenó ayer frenaron la capacidad del coche, que sobrepasó los 60 kilómetros por hora y, peso a todo, con la conducción del miembro del equipo Movistar Albert Fàbrega, logró hacerse con el primer puesto de su categoría en la competición gallega y quedar quinto en la clasificación general.

 

«El coche realizó tres bajadas por el circuito y ha ganado con claridad a verdaderos especialistas», incidió el profesor encargado de coordinar el equipo creado en la Escuela de Ingenierías, RTULE (Racing Team Universidad de León), Pedro Salvadores, para añadir que el piloto Albert Fàbrega era la primera vez que lo conducía a lo que sumó el estreno del vehículo, que nunca antes había competido. «Se trata de un diseño basado en algoritmos matemáticos, para calcular superficies y optimizar el flujo del aire sobre el vehículo», precisó el profesor de la Universidad de León, para defender la precisión del prototipo en su primera competición que finalmente se alzaba con el campeonato donde «había vehículos muy rápidos preparados para este tipo de competiciones y con mucha experiencia».

 

Salvadores explicó que el bólido lanzado ayer en Orense es el primero de una serie de cinco —tres de ellos con piezas electrónicas— con los que la Universidad de León quiere participar en el próximo campeonato europeo de vehículos cinéticos que se celebrará en Suiza. «En breve vamos a comenzar a realizar carreras en las montañas de la provincia de León y en Zamora para formar a los pilotos», matizó, para explicar que el equipo tuvo que abortar el proyecto de ir a competir en la Fórmula Student en el circuito inglés de Silverstone después de que las piezas para rematar el vehículo llegaran tarde, por lo que continúan trabajando también en este prototipo, que sí cuenta con motor, para participar en la edición del próximo año. «Ya tenemos todas las piezas y hemos desarrollado un laboratorio en el que somos capaces de acelerar el proceso de fabricación», avanzó Salvadores, quien pese a todo dijo que, de momento, se lo iban a tomar con «calma», ya que la competición en Inglaterra con las universidades más potentes no tendrá lugar hasta el próximo mes de julio; aunque está previsto que el prototipo esté finalizado entre diciembre y enero.

 

Son 33 los alumnos que se han implicado para este curso en el RTULE —repartidos entre la escuela de Ingenierías y el Giner de los Ríos— con el objetivo de que, además del diseño y la fabricación del vehículo los estudiantes sean capaces de trasladar lo aprendido en el aula a proyectos reales. De momento, ya cuentan con la fibra de vidrio para construir la carrocería de todos los modelos que necesitan ya que ha sido cedida por la empresa LM Wind Power, que opera desde Ponferrada.

 

El coche probado ayer en Orense mide 25 metros de largo y 80 centímetros de ancho, pesa 85 kilos y genera «una sensación de velocidad muy grande», concretó Pedro Salvadores desde Orense. El RTULE cuenta, además de con el apoyo de la Universidad de Léon, con el respaldo de la Junta y la Consejería de Educación, y está diseñando un programa para acercar la física a los estudiantes de instituto a través de estos vehículos carentes de motor. De momento, el RTULE combinará el diseño y fabricación de bólidos tanto de motor como de inercia para lanzarse a la competición internacional con ambos modelos.

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