miércoles. 10.08.2022

El anteproyecto de obras se somete a información pública junto con el estudio de viabilidad en el que se propone el consistorio vuelva a sacar a concesión el aparcamiento subterráneo durante 25 años, pero en esta ocasión con un canon anual mínimo de 140.400 euros, sin valorar siquiera la posibilidad de asumir la gestión directa. La cifra, al final del periodo concesional y con los aumentos de precios, le reportaría a la administración municipal unos ingresos de 4.497.054,08 euros. A su vez le dejaría a la empresa concesionaria unos beneficios de 1.689.786,58 euros, de acuerdo a los cálculos de explotación estimados por los técnicos municipales, en los que computan ya la diferencia entre los ingresos por la explotación y los gastos ordinarios y de personal, con el mantenimiento de los 6 operarios actuales, el pago de la factura a la institución y la amortización de las inversiones de la obra de reforma interior y exterior.

En el informe del equipo de gobierno de José Antonio Diez se insiste en la «imposibilidad real y económica por parte del Ayuntamiento de afrontar el coste de las inversiones necesarias para la implantación del servicio», además de que cuestiona «el riesgo que supone la gestión sujeta en todo caso a las incertidumbres del mercado». A mayores, cita también como problema la asunción de los trabajadores o la creación de nuevos contratos para afrontar el funcionamiento «en condiciones óptimas y eficientes». Aunque, en el estudio califica el riesgo para la concesión de «moderado» y, por tanto, lo clasifica como «asumible-alto», y lo valoran en «un 16%, sin que peligre la concurrencia de licitadores al procedimiento».

El Ayuntamiento «viene obligado a rentabilizar de la mejor manera la instalación, con objeto de disminuir total o parcialmente los gastos que en este momento tiene que asumir en el mantenimiento y explotación, así como obtener los impuestos correspondientes que el explotador tendría que abonar».

La concesión reportaría 4,5 M€ al consistorio y 1,7 M€ a la empresa