viernes 23/10/20

«Durante el confinamiento se ha notado un aumento de las adicciones sin sustancia»

—El Consejo Comarcal lleva el Centro de Drogodependientes en el Bierzo y Laciana. ¿Qué grado de satisfacción tiene la Consejería de estas competencias que ha cedido al Consejo?

—Han ido hace poco al Consejo de Gobierno los centros de drogodependencia. La gestión, pues hay que verla. La gestión la llevan ellos. Nosotros financiamos parte de las actuaciones y tampoco puedo entrar en más detalles.

—¿En el nuevo convenio-marco entre la Junta y el Consejo Comarcal, que firmará en los próximos meses, se van a incluir otras competencias o servicios con el Consejo por parte de su Consejería?

—En el convenio-marco para Servicios Sociales no está incluido el Consejo. Es para los municipios con más de 20.000 habitantes y las diputaciones. En el caso de León, están Ponferrada, San Andrés y León. Firmamos el acuerdo por cuatro años con un importe anual de 112 millones de euros, mínimo modificable. Ese presupuesto se ha incrementado con el fondo extraordinario de 11 millones del Covid y otro que se va a conceder ahora de 20 millones. Otros acuerdos con el Consejo que se puedan firmar habrá que analizarlo en cada momento, pero no hay un acuerdo-marco como con los ayuntamientos o diputaciones.

—¿Cabría esa posibilidad?

—No, la ley dice que es para municipios de 20.000 habitantes y para las diputaciones, en el caso de los pequeños municipios.

—Al estar reconocido El Bierzo en el Estatuto de Autonomía con rango especial, ¿no es posible?

—Los acuerdos son con quienes tengan competencias, en este caso ayuntamientos y diputaciones.

—Con respecto a las adicciones, las oenegés hablan de aumento y cambios en el confinamiento ¿Hay que cambiar las estrategias del plan de drogodependencias para combatirlas o atenderlas mejor?

—Uno de los temas que más nos preocupa, que se ha detectado en el confinamiento, y es una línea de trabajo que queremos intensificar, es el de las adicciones sin sustancia. Adicción a las máquinas, móviles, a todos los dispositivos, que se ha incrementado exponencialmente. Vamos a trabajar más y vamos a hacer más incidencia a partir de septiembre.

—Se vieron desbordados los servicios sociales durante la pandemia? ¿Cómo lo vivió?

—Han sido momentos muy difíciles y muy duros. Nos ha tocado enfrentarnos a situaciones complejas que no nos imaginábamos ¿desbordados?, hubo una reorganización de todos los servicios sociales. Ha habido áreas más afectadas y desbordadas y otras que les ha pillado de manera más transversal. Lo más sensible, difícil y doloroso ha sido el trabajo con las residencias, pero ha habido otras como la organización de la ayuda a domicilio con las corporaciones locales, Hemos trabajado mucho con la red de protección a las familias, porque hubo mucha demanda de alimentos; la situación de muchas familias, no solo las más vulnerables, sino otras que de repente se quedan sin casa, sin trabajo, y hay que dar respuesta a eso. Hemos trabajado día y noche. Nos hemos encontrado situaciones de mujeres vulnerables, pusimos en marcha el protocolo de mujeres atrapadas, con las mujeres que se dedicaban a la prostitución. Cuando salían de los hospitales, dónde iban, no los querían en ningún sitio, como a las personas sin hogar, a través de Cáritas, Cruz Roja, las corporaciones locales. Los servicios sociales han estado con mucho trabajo.

—Los centros de personas con discapacidad también han vivido situaciones complicadas. ¿Cómo se encuentran hoy?

—Bien. Los centros de personas con discapacidad tuvieron menos afecciones, pero siguen las mismas recomendaciones que las residencias de personas mayores. Uno de los mayores logros fue poner en marcha en diez días una monitorización de residencias de mayores, de centros de discapacidad, las viviendas tuteladas, más de 1.114 y que nos permitiera ir conociendo la situación todos los días y actuar de manera más directa.

«Durante el confinamiento se ha notado un aumento de las adicciones sin sustancia»