jueves 22/10/20
Juicio Fundos / Unicaja

Corral firmó las modificaciones porque «así se lo ordenaron desde el banco»

Del Canto insiste en que «no era posible» cambiar la segregación aprobada por la asamblea
La sala donde tuvieron lugar las declaraciones. M. PÉREZ

En las escrituras de subsanación registradas en febrero y abril de 2014, que modifican el reparto de bienes establecido en la escritura de segregación aprobada en 2011 por el consejo de administración y la asamblea general de Caja España Duero, aparece como apoderado José Manuel Fernández Corral, director general del banco que permaneció al frente de la Obra Social hasta que se constituyó la fundación encargada de gestionarla.

Durante su declaración ante el juez insistió repetidamente en que firmó las modificaciones en el reparto del patrimonio porque así se lo ordenaron desde el banco.

En la demanda de Fundos se reclama la nulidad de estas escrituras precisamente por considerar que Fernández Corral no tenía poderes suficientes en la entidad como para respaldar una operación de ese tipo.

Imposible

Evaristo Del Canto insistió ante el juez en que la escritura de segregación no puede ser modificada

De hecho la demanda señala que desde la Junta se advirtió de que la escritura de segregación no podía ser modificada ni siquiera por el consejo de administración; y Luis Miguel Antolín se negó a firmar las subsanaciones alegando que los órganos de la caja habían sido disueltos.

También Francisco Javier Cruz advirtió en su momento de la limitación de facultades que establecía la escritura de segregación para las modificaciones.

Fernández Corral señaló ante el juez que no tenía conocimiento de si había activos que se habían segregado indebidamente, y que únicamente se limitó a acudir al notario siguiendo las indicaciones de los directivos del banco.

Toma de decisiones

Buena parte de la toma de declaraciones de ayer se centró en establecer quién tomaba las decisiones en Banco Ceiss y el resto del patrimonio de la caja de ahorros mientras se gestionó la adquisición del banco durante el proceso de rescate financiero; y mientras se constituyó la fundación.

«Desde el momento en que Unicaja realizó la oferta de canje para hacerse con Banco Ceiss, un año antes de que efectivamente éste se convirtiese en su filial en marzo de 2014, absolutamente todas las decisiones que se tomaban en el banco con sede en León las decidían Manuel Azuaga y su equipo. Todas las reuniones del banco eran supervisadas, dirigidas, analizadas y evaluadas por Azuaga, sin excepción». Así lo señaló ayer ante el juez Evaristo del Canto, ex presidente de Banco Ceiss y ex director general de Caja España Duero.

La representación de Unicaja preguntó a Del Canto por su relación actual con Fundos, como presidente de la Fundación Monteleón; así como sobre la utilización de algunos inmuebles durante la gestión de la caja, como por ejemplo el edificio de Botines.

El ex presidente insistió en que tanto Caja España como Caja Duero eran instituciones centenarias, y que «todo el mundo en Castilla y León, cada alcalde, cada diputación, cada impositor, sabía qué propiedades se dedicaban a usos sociales, y en cuáles se desarrollaba la actividad financiera».

También explicó que no tuvo conocimiento de que fueran a realizarse en 2014 escrituras de subsanación sobre la escritura de segregación de los bienes de la actividad financiera y la obra social que aprobó el consejo de administración y la asamblea general de Caja España Duero en 2011.

En todo caso, insistió en que «esa escritura es una decisión que no puede modificarse. Y, desde luego, no tiene sentido que se haga tres años después de aprobarse y registrarse la escritura original».

También señaló el ex presidente de Ceiss que tras su aprobación por la asamblea la escritura de segregación estuvo cuatro meses pendiente de que se produjeran recursos para modificarla, «que en todo caso serían de forma, porque la intención del documento es clara».

Pasado ese tiempo, no era posible en su opinión realizar cambios. «Y menos sobre la propiedad de los bienes de las cajas. Ni siquiera las personas que estábamos autorizadas a realizar subsanaciones podíamos tocar ese aspecto, menos otras personas que no tenían esos poderes».

Corral firmó las modificaciones porque «así se lo ordenaron desde el banco»