miércoles 2/12/20
Entrevista | Pablo Junceda Moreno

«Hay que crear un fondo de capital riesgo local para invertir en futuro»

Pablo Junceda, en la sede de Sabadell Herrero en el centro de la capital leonesa. RAMIRO
Pablo Junceda, en la sede de Sabadell Herrero en el centro de la capital leonesa. RAMIRO

El director general de Sabadell Herrero pide a los leoneses confianza en sus posibilidades, mientras afirma que la provincia ahora «necesita cuentas, no cuentos». Llama a la actuación inmediata y conjunta de instituciones, empresas y sindicatos y plantea crear un fondo de capital riesgo local para invertir en proyectos de futuro.

—El banco ha vivido de cerca la situación de familias y empresas. ¿Qué conclusiones saca de lo ocurrido y qué previsión tiene?

—Mi visión es optimista, sin olvidar que tenemos un trabajo muy importante que hacer para consolidar este optimismo. Esta crisis la hemos vivido como a quien le cae un meteorito. Las anteriores eran sistémicas, mundiales y provocadas por factores económicas, pero esta la ha provocado un factor exógeno. El banco está en la banda más optimista en los cálculos de caída del PIB, pensamos en un descenso más cercano al 8% que al 14%. En esta pandemia hemos puesto en marcha un programa que se llama Pulso, que permite monitorear en tiempo real la economía en cada territorio, a través de las operaciones que se realizan en los TPV que tenemos instalados. A estas alturas la provincia ha recuperado el 101,8% de su actividad comercial, comparado con el mismo mes del año anterior. En León somos mucho mejores de lo que pensamos, pero tenemos que creerlo. Y eso se hace trabajando juntos. Para la reconstrucción económica de la provincia es absolutamente necesaria una trilateral con los empresarios, las instituciones públicas y los sindicatos. En este momento la provincia no necesita cuentos, sino cuentas, bien hechas. Es momento de apartar ideologías y centrarse en los proyectos que necesita el mundo empresarial.

—¿Qué es lo que propone para este trilateral?

—Necesitamos tres acciones muy rápidas. La primera ya está en marcha, que es financiar para que ningún autónomo o empresario cierre. Eso lo estamos consiguiendo gracias a la financiación del ICO. Con datos de mediados de mes Sabadell Herrero ha financiado ya 100 millones de euros en León, en 1.200 operaciones. Eso es el 20% de todo el ICO concedido en la provincia. No podemos dejar que cierre ningún negocio por falta de financiación. Ahora es necesario además que los organismos públicos inyecten liquidez directa a familias. Esto se ha conseguido a través del Ingreso Mínimo Vital, pero también hay que buscar mecanismos para apoyar a las empresas, como han hecho en otros países. Hay una tercera vía, a la que yo animo a las instituciones y los empresarios de León, que va a ponerse en marcha en otras provincias, que es lanzar un fondo de capital riesgo local, que invierta en proyectos de futuro.

—En todo caso la situación, a corto plazo, es complicada.

—Desde luego va a ser duro. En 2008 la caída del PIB fue muy inferior a la prevista ahora, y remontarla será muy difícil. Empezaremos a notarla a partir del otoño, porque ahora con todas estas acciones de financiación la economía leonesa está un poco anestesiada. Pero después del verano llegará con más dureza. Por eso es muy importante ponernos a trabajar juntos ya. Preparando proyectos para aprovechar situaciones como la de la lotería que tendrá el próximo año León: el Año Jacobeo. Tenemos que impulsarlo con fuerza. También tenemos ya el AVE, así que son necesarias campañas y acciones muy potentes ya para atraer visitantes. Con prudencia, por supuesto, pero hay que poner en valor los potenciales de León. Hay que dar forma a este optimismo, y es posible.

—La entidad ha estado a pie de calle con el ICO, las pensiones, los Erte,... ¿Qué han transmitido los ciudadanos y las empresas?

—En estos momentos la preocupación del empresario no es el cash flow, sino el flow del cash. La liquidez, que es esencial para que nadie baje la persiana. Se ha atendido a través de los fondos del banco y las facilidades del ICO. En el caso de los particulares hay dos ámbitos: quienes tenían menos capacidad de ahorro, para los que estamos atendiendo fundamentalmente las moratorias hipotecarias; y la preocupación por qué iba a pasar con los servicios bancarios. Hemos apostado por mantener una gran parte de nuestras oficinas abiertas, con un servicio normalizado dentro de la protección necesaria. Y aquí me gustaría hacer un llamamiento a la sociedad. Hemos aplaudido a los sanitarios y las fuerzas de orden durante estas semanas, y los bancarios hemos sido también un servicio esencial. Creo que los trabajadores del sector se merecen también su homenaje. No quiero que nos aplaudan, pero es momento de reconocer el servicio prestado a la sociedad. Hemos ganado una estima que en los últimos años se había perdido.

—Los trabajadores de las entidades han realizado también una labor psicológica, y en muchos casos han sido profesores de tecnología.

—Eso es importante, esta situación va a acelerar el desarrollo de sistemas de conexión con la banca a través de las tecnologías. Pero hay que estar también muy atentos a los clientes más vulnerables, las personas mayores o en zonas rurales que tienen más difícil acceder a los servicios digitales. Lo dice nuestro lema: Estar donde estés.

—¿Considera que las medidas tomadas en estos tres meses han sido eficaces, y son necesarios los pactos de reconstrucción?

—El primer impacto llevó a muchos negocios a quedar sin ingresos, mientras los gastos se mantenían. Ese creo que lo hemos salvado, ahora estamos en la fase dos: seguir apoyando para que nadie cierre. En ese primer impacto la banca ha sido un gran catalizador. La situación nos ha pillado en una situación mucho mejor que la de 2008, y será una parte muy eficaz de la solución. Pero a partir de ahora hay que hacer un planteamiento de futuro que debe de contar con la formación. La reconstrucción tiene que hacerse pensando en cómo tienen que ser las empresas leonesas del futuro. Y han de ser más grandes, digitalizadas y con una apertura clara al exterior. Y en el centro de todo tiene que estar la formación, la Universidad debe participar en este proceso, es absolutamente clave.

—Existe incertidumbre por el futuro, por los rebrotes y sus consecuencias. ¿Eso no va a retraer el empleo y la inversión?

—Por supuesto, el optimismo no puede cegarnos. La caída de PIB será importantísima, y eso provocará un incremento significativo del paro. Pero podemos sentarnos y verlo transcurrir o empezar ya a trabajar. Debemos intentarlo. La pregunta que nos harán los parados es qué hemos hecho desde las instituciones públicas, los empresarios y los sindicatos. Qué ha hecho el conjunto de la sociedad. Y esa es la respuesta que tenemos que dar desde hoy.

—En León hubo una gran movilización y se creó la Mesa por el Futuro de León. ¿Han cambiado las necesidades de la provincia?

—A todos nos han cambiado muchas cosas. Lo que hace falta ahora no es manifestarse, sino acción y apoyarse de verdad. Hacer números y trabajar desde ya.

—La sacudida económica ¿ha puesto de manifiesto en mayor medida que León requiere un cambio del modelo productivo?

—Una economía sana tiene como parámetro esencial el consumo, pero también la productividad industrial. O te vuelcas en el turismo y vives exclusivamente del consumo, y esa es tu industria, o compaginas. Creo que León tiene que compaginar. Turismo sí, de calidad y cultura. Productividad industrial también. Cometeríamos un error si no la reforzamos. La provincia tiene sectores importantes, la agroalimentación, la biotecnológica, la formativa a través de la Universidad,... Ahí las autoridades tienen que ser un cauce para canalizar esta vocación industrial. También sería importante reforzar el aeropuerto. Y el fondo de capital riesgo sería fundamental, las organizaciones empresariales tienen que ponerse de acuerdo para impulsarlo.

«Hay que crear un fondo de capital riesgo local para invertir en futuro»