miércoles. 01.02.2023

La crisis obliga a la acción social a reorganizar su política de atención

Desde recortes de personal y publicaciones, al cobro de prestaciones y cambios de . sede.

El 2012 fue un año convulso en la organización de las asociaciones y oenegés que se dedican a la acción social. Los recortes en las subvenciones con las que la administración apoya el trabajo de las asociaciones ha obligado a los responsables a una reorganización de sus actividades que van desde la reducción de horas de trabajo del personal, la eliminación de gastos que no alteran la asistencia directa de los pacientes para los que trabajan y, en algunos casos, la reubicación de las sedes. «El año pasado fue un año duro. Hemos tenido que recortar gastos. El objetivo es mantener la asistencia, aunque se pierda calidad, porque sabemos que ya nunca volverá a ser como antes», asegura María Jesús Blanco, directora de la casa de acogida para mujeres maltratadas de la Asociación Simone de Beauvoir, que en un año ha visto recortadas en un 36% las ayudas. La Junta mantendrá el apoyo económico a las casas de acogida, viviendas y pisos tutelados en función de la demanda, según fuentes de la Consejería de Servicios Sociales. El cambio de orientación es la idea que repiten las asociaciones consultadas, que encaran el 2013 con resignación ante los recortes y a la vez con nuevas ideas que permitan no cerrar recursos consolidados.

El Ayuntamiento de León tiene presupuestados 100.000 euros para entidades sociales y de 20.000 euros para cooperación al desarrollo en los presupuestos de este año, pero aún tiene pendiente de pago 157.000 euros de subvenciones concedidas en los años 2010 y 2011. Las ayudas otorgadas en los tres últimos años han caído un 36%. El 2013, en principio, se presenta con un ligero aumento en el presupuesto previsto inicialmente que el año pasado fue de 90.500 euros.

Desde la Consejería de Servicios Sociales de la Junta se insiste en que la prioridad es la atención directa de los pacientes. «La Ley de Dependencia cambió todo el sistema de ayudas», argumentan fuentes de los servicios sociales, «la prioridad ahora es la ayuda directa a los pacientes y no a las asociaciones». Pacientes que han visto reducir hasta un 40% la prestación económica concedida por su dependencia. «Va a seguir habiendo ayudas directas y nominativas» en las que se tiene en cuenta la situación económica del paciente. La política es que reciba más quien más lo necesita. No habrá cambios en los presupuestos para el sostenimiento de los gastos de las asociaciones, «pero las acitivades se financiarán a través del usuario».

La Diputación de León mantiene sin recortes el dinero presupuestado este año para la acción social, para el que destina medio millón de euros, la misma cantidad que el año pasado, además de los 225.000 a la cooperación al desarrollo.

Pese a la solidaridad en tiempos de crisis, el paro y el recorte de las prestaciones por desempleo hacen mella en los hogares españoles con una reducción de los recursos económicos. El 13% de las personas que colaboran con una oenegé tendrá que reducir su colaboración durante este año, según un estudio de la Fundación Alecco. El 24% ya lo ha hecho en el 2012. Ahora la prioridad es lo más cercano por eso el 40% de las familias solidarias cambian de destinatario y escoge España como lugar preferente para ofrecer su ayuda, incluso por delante de África, un giro no conocido hasta ahora.

La crisis obliga a la acción social a reorganizar su política de atención
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