sábado 5/12/20

«La crisis también se nota, hay menos dinero»

El presidente de la Unión Provincial de Estanqueros de León, Jorge Carballal. MARCIANO PÉREZ
El presidente de la Unión Provincial de Estanqueros de León, Jorge Carballal. MARCIANO PÉREZ

La crisis económica ha llevado a muchos fumadores a sustituir el tabaco tradicional en cajetilla por el tabaco de liar, un tabaco que se nota —y mucho— en el bolso. Además, su liturgia de liarlo con parsimonia, echando la cantidad que a cada uno le guste más, seguramente incide en que se fume algo menos. Con esta modalidad, el impulso de echar mano a la cajetilla y tenerlo en la boca al segundo siguiente no existe.

En todo caso, la Unión Provincial de Estanqueros cree que el gran motivo de su auge es la crisis económica que ha sobrevenido al hilo de la pandemia y las restricciones que está imponiendo en el consumo. «Su crecimiento lo que indica es que hay escasez de dinero. Depende del gramaje, pero el de liar se vende desde 1,50 euros y de ahí podrían salir varias cajetillas, dependiendo de lo finos que se hagan», explica Jorge Carballal en este sentido.

«Está claro que la gente ahora se está apretando el bolsillo y no se consume con la misma alegría que se hacía antes de la pandemia. Ahora, un buen número de fumadores que no han dejado de fumar se han pasado al mundo del tabaco de liar».

Actualmente en la provincia de León funcionan unos 200 estancos y en León ciudad algo más de una treintena.

La queja del sector

Hablando en nombre de todos sus compañeros, el presidente de la Unión Provincial de Estanqueros se quejó de que durante toda la pandemia han sido un colectivo invisible, excluido siempre de los aplausos y los reconocimientos que sí han tenido otros. «Hemos sido esenciales y al pie del cañón desde el minuto uno pero en todos los anuncios de agradecimientos que se han hecho a todos los que estuvieron siempre en primera línea a nosotros nunca se nos ha mencionado y eso la verdad es nos ha dolido bastante. No nos limitamos solo a vender tabaco. Recaudamos mucho dinero para el Estado pero parece que somos muy malos», comentó con cierta sorna Carballal.

«La crisis también se nota, hay menos dinero»