viernes. 01.07.2022

El criterio contable (la división de propiedades en función de en qué parte del balance de Caja España Duero estuvieran consignadas) «era asumido por todos en el consejo de administración, y se tiene desde que se inició la segregación». Así lo aseguró ayer ante el juez Arturo Jiménez, director general adjunto Financiero de Ceiss y hoy de Unicaja, y según el abogado de Fundos «muñidor de la operación».

Fue el responsable de hacer los balances de la segregación, en la que excluyó del negocio financiero los activos que contabilizaban para la Obra Social. «Más tarde recibí la orden de incluir Botines y los Montes de Piedad». Señaló a su letrado que «indudablemente» reconocer las reclamaciones de Fundos supondría alterar la escritura de segregación.

En el mismo sentido se manifestó Agustín Lomba, entonces en la caja y hoy director de Planificación y Estrategia de Unicaja, que recabó los inventarios contables que justificaban la segregación. Repasó los criterios aplicados y señaló que «la única realidad de la Obra Social es la contable», y que «nunca» pudo conseguir el inventario de las obras artísticas de Caja Duero.

Sin embargo, dijo no acordarse de un correo electrónico que envió el 31 de mayo de 2012 a los responsables de las obras sociales de España y Duero en el que instaba a identificar rápidamente todos los inmuebles que estuvieran sin cargas, tuvieran un valor en el mercado o estuvieran alquilados por un precio «irrisorio» para pasarlos al balance del banco; mientras aquellos inmuebles que tuvieran cargas o más problemas serían traspasados a la fundación de la obra social.

«El criterio contable era asumido por todos en el consejo de la caja»