sábado 04.07.2020
INSTALACIONES

El CSIC quiere sacar del olvido al Instituto de Ganadería de Montaña

La Directora del CSIC y el Rector de la ULE han visitado esta mañana las instalaciones del Instituto de Ganadería de Montaña, centro que gestionan ambas instituciones. La directora del Centro de Investigaciones Científicas, Rosa Menéndez, visitó el centro junto con el rector de la Universidad de León y se comprometió a poner en valor la tarea científica que realiza esta instalación ubicada en Grulleros
El CSIC quiere sacar del olvido al Instituto de Ganadería de Montaña

Rosa Menéndez, directora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), visitó esta mañana el Instituto de Ganadería de Montaña (IGM), un centro mixto del CSIC y la Universidad de León (Ule) que se encuentra ubicado en la localidad de Grulleros (León). En compañía del Rector Juan Francisco García Marín y de la directora del IGM, Mar Pilar Frutos, Menéndez ha realizado un recorrido por las instalaciones y laboratorios del centro, y ha sido informada de la situación de los cinco institutos del organismo presentes en la región, en una visita que ha contado también con la presencia del Vicerrector de Investigación de la ULE, Carlos Polanco de la Puente, el Vicepresidente de Investigación Científica y Técnica del CSIC, Jesús Marco, y la delegada institucional del CSIC en Castilla y León, Mar Siles.

En declaraciones a los medios de comunicación, Rosa Menéndez ha dicho que entre sus objetivos como directora del CSIC está el de visitar los 120 centros que tiene distribuidos por toda España. “Me gusta conocer en vivo y de primera mano qué es lo que se está haciendo en los centros para ver qué se puede hacer para ir a más y potenciar la investigación de excelencia”.

Menéndez ha reconocido que el IGM ha sufrido una importante reducción de personal ocasionada por la crisis económica, y ha expresado su deseo de realizar un esfuerzo para “darle la fuerza que necesita y poner en valor toda esta actividad científica, que tiene gran repercusión dentro del campo de la ganadería, pero que conecta con la salud, con el entorno rural, la retención del empleo y la población, el medio ambiente, es decir que es de gran trascendencia”.

También ha puesto de manifiesto la excelente relación que el instituto mantiene con la Universidad de León, y ha resaltado la colaboración entre los científicos de la Ule y el CSIC, que ha calificado como “muy productiva”, al tiempo que ha hecho un llamamiento a empresas e instituciones para que “se haga uso del conocimiento que aquí se está generando”.

Por su parte García Marín ha apuntado que la colaboración es real y efectiva, ha coincidido al reconocer la pérdida de personal que ha sufrido el Instituto de Ganadería de Montaña, y ha pedido que se mejore la dotación y se den oportunidades a la gente joven que está muy bien cualificada. “Al fin y al cabo, -ha afirmado-, el material y el equipamiento son necesarios, pero lo que es imprescindible son las personas, y este centro es una referencia en toda España”.


UN CENTRO CLAVE PARA LA MEJORA DE LA GANADERÍA
El objetivo del IGM consiste en generar y transferir el conocimiento necesario para modernizar la gestión y la tecnología de los sistemas ganaderos y para caracterizar y poner en valor los servicios y bienes, tanto comercializables como intangibles (conservación del medio y el paisaje) que producen.

Creado en 2008, sus tres líneas de investigación actuales abarcan desde la nutrición y la producción de los herbívoros, pasando por la sanidad animal, hasta los sistemas ganaderos y el uso del territorio. En la actualidad, en el Instituto trabajan cerca de 70 personas, entre las cuales se encuentran 20 investigadores, y 28 técnicos. El resto del personal está formado por doctores contratados, postdoctorales, estudiantes predoctorales o en formación, y personal de administración y de apoyo a la investigación.


LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN
El Departamento y Grupo de Nutrición y Producción de Herbívoros cuenta con tres subgrupos de investigación. El primero de ellos, liderado por los investigadores Javier Giráldez y Sonia Andrés, se centra en identificar los factores que afectan negativamente a la eficiencia con la que los corderos de engorde y las corderas en fase de recría utilizan los alimentos, principalmente los ocasionados por un nivel de alimentación restringido durante la lactancia, ya que este factor condiciona las características del animal a lo largo de toda su vida. También tienen como objetivo comprobar si estas características se transmiten a la descendencia de las corderas restringidas en la fase de lactancia.

El equipo liderado por la investigadora Pilar de Frutos estudia cómo mejorar las propiedades saludables de la leche de oveja sin afectar negativamente al rendimiento productivo de los animales. “Aunque la grasa láctea ha sido injustamente denostada durante muchos años, se sabe que también contiene ciertos compuestos que pueden ser beneficiosos para la salud. En nuestro equipo hemos realizado muchos trabajos para lograr esta mejora mediante cambios en la alimentación del ganado. Además, estamos interesados en entender por qué algunos animales producen más comiendo menos, algo clave en el contexto actual de incremento de la población y lucha por los recursos”, explica De Frutos.

El tercer grupo, liderado por María José Ranilla, investiga vías para utilizar desechos vegetales, en concreto, la posibilidad de aprovecharlos en alimentación animal. En este proyecto se plantea estimar el valor nutritivo de algunos subproductos para el ganado ovino y analizar su influencia en la calidad de los productos obtenidos (carne y leche), para generar información práctica que facilite el uso de estos subproductos agroindustriales en la alimentación de los pequeños rumiantes, lo que beneficiaría al sector ganadero y a las empresas agroalimentarias que los generan. También contribuiría a mitigar la contaminación medioambiental.

El Departamento y Grupo de Sanidad Animal está integrado por dos grupos de investigación. Uno de ellos, liderado por Valentín Pérez, estudia la relación entre agentes infecciosos y los hospedadores, en este caso, rumiantes. Dentro de esta relación, la respuesta inmunitaria del hospedador es una parte fundamental que, en gran parte, determinará las consecuencias de la infección, ya sea la curación, el desarrollo de enfermedad o el establecimiento de una infección subclínica. Además, este grupo de investigación colabora con diversas empresas del sector ganadero y farmacéutico, trabajando fundamentalmente en el desarrollo de modelos experimentales y prueba de seguridad y eficacia de compuestos para vacunas, así como en el diagnóstico de las principales enfermedades que afectan a los rumiantes.

El otro equipo, liderado por María Martínez Valladares, profundiza en las enfermedades producidas por parásitos helmintos, las cuales afectan a los países máspobres y causan pérdidas económicas directas e indirectas en el ganado porque hacen que disminuya el rendimiento productivo. “El control de estas enfermedades se basa en la aplicación de fármacos antihelmínticos, sin embargo, su uso excesivo e incorrecta administración, han dado lugar a la aparición de las resistencias antihelmínticas”, detalla la investigadora.

El Departamento y Grupo de Sistemas Ganaderos y Uso del Territorio está integrado, en primer lugar, por un subgrupo liderado por los científicos Ángel Ruiz Mantecón y María Paz Lavín. Destaca un proyecto que tiene por finalidad la mejora de la respuesta reproductiva y rentabilidad de las explotaciones de ovino de leche de Castilla y León. Por otro lado, este equipo coordina un proyecto junto con la Universidad de Valladolid que tiene por objetivo estudiar cómo el empleo de suplementos ricos en ácidos grasos omega 3 y antioxidantes puede mejorar el perfil lipídico, los rendimientos productivos y la calidad de los productos en ganado ovino.

El equipo liderado por la investigadora Sara del Río se centra en el estudio de las comunidades vegetales, sus relaciones con el medio y el análisis de sus áreas de distribución. También analizan, en colaboración con investigadores de la Universidad de Évora en Portugal y participando en dos proyectos LIFE dirigidos por las universidades de Oviedo y Évora, los posibles efectos del cambio climático en la distribución de la flora y la vegetación.

Hay que apuntar finalmente que además del Instituto de Ganadería de Montaña, en la región se encuentran otros cuatro institutos dependientes del CSIC: el Instituto de Biología y Genética Molecular (Valladolid); el Instituto de Biología Molecular y Celular del Cáncer (Salamanca); el Instituto de Biología Funcional y Genómica (Salamanca) y el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología (Salamanca).

El CSIC quiere sacar del olvido al Instituto de Ganadería de Montaña