domingo 26/9/21
Sanidad

Cuenta atrás del búnker que frenará la derivación de pacientes leoneses

El hospital inicia la obra del nido del acelerador que cedió en 2017 la Fundación Amancio Ortega

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Este es el primer paso para evitar el traslado de cientos de pacientes a recibir aun servicio que no se presta en León. La obra del búnker en el que se instalará uno de los aceleradores lineales donados por la Fundación Amancio Ortega ampliará el área de respuesta oncológica de la que hasta ahora dispone el Hospital de León, que se ha visto obligado a ampliar el espacio dedicado a esta atención porque el nuevo equipo no cabía en las dependencias actuales. De hecho, hace cuatro años que se materializó la donación del equipo de tratamiento al que ahora se dispone a encontrar un encaje.

Se trata de armar un recinto adecuado a la prestación a la que se le planifica la puesta en marcha: una edificación de más de trescientos cincuenta metros cuadrados que se levantará casi contigua a la zona de localización del servicio de radioterapia, y que ocupará un corte a la altura de la planta del sótano, elevado en una extensión leve por encima de la rasante del piso, sin ensombrecer la fachada de la cristalera que se encuentran enfrente de la zona quirúrgica.

Ahí se delimita ya la zona de actuación, que ya restringe la zona de aparcamiento para los sanitarios y personal del hospital, en ese perímetro dedicado al uso exclusivo de los trabajadores del centro hospitalario.

En esta intervención se va a habilitar también un anexo para las instalaciones de equipos auxiliares que se requieren para la puesta en funcionamiento en el proceso de poner en servicio este equipo donado por la Fundación Amancio Ortega a León en la primavera de 2017.

Los cálculos apuntan a que la obra de adecuación y transformación de este espacio estará definida a principios del próximo verano, pues cuenta según los criterios de adjudicación con un plazo de diez meses para ejecutarse.

Espacio
El perímetro de la obra afectará a una zona del aparcamiento sanitario, junto a la fachada este

Arquitectura
En diez meses se calará el piso del sótano, donde un armazón de 350 metros asentará el acelerador

Después de completar el remate de esta nueva construcción, en la que se va asentar el acelerador lineal, se abrirá una segundo periodo que admite todos los requisitos técnicos y legales para la instalación del aparato, la calibración y su puesta en marcha; en este paréntesis se calcula que será necesario emplear cuatro meses.

La operación para dotar al Hospital de León de los medios más avanzados y eficientes en el tratamiento de tumores y afecciones oncológicas se cifra en una inversión de más de 3,8 millones de euros; la obra de adaptación del búnker requiere de una inversión superior al millón de euros; a los que se debe añadir casi trescientos mil de la planificación, además de los 2,3 millones en los que está valorado el equipo donado por la fundación del empresario textil. Se incluyen en este repaso inversor los casi veinte mil euros que se dedican a la operación para desmontar el equipo anterior, que podrá dejar de funcionar después de doce años de servicio.

Se prevé que esa retirada del clinac-dx se relevará con la adquisición de un equipo truebeam, una máquina de prestaciones más eficientes y equivalente al otro equipo que ahora presta servicio en el área.

El beneficio de disponer de estos de los aparatos parejos es directa para el paciente; porque cuando se proceden a paradas programadas para la revisión de equipos, los pacientes se pueden derivar al equipo, con dosis ya calculadas de antemano, sin necesidad de abundar en el proceso.

Este procedimiento tiene una repetición estacional en ciclos cortos, cada tres meses. La uniformidad en las prestaciones técnicas repercuten en una mejora evidente de la prestación y tratamientos que se aplican en este área de respuesta médica contra las enfermedades cancerígenas.

Ese ajuste que se aplicará de forma paralela a la ejecución de la obra del búnker, que termina por dotar al Hospital de León de la tecnología puntera que hasta ahora carecía, y que obliga a embarcar cada año a los pacientes de León a derivaciones a hospitales que están a doscientos kilómetros de León.

Cuenta atrás del búnker que frenará la derivación de pacientes leoneses